Zürcher Nachrichten - PSOE sinkt und Vox wächst

EUR -
AED 4.244975
AFN 72.820848
ALL 95.94014
AMD 432.845748
ANG 2.069125
AOA 1059.9439
ARS 1612.448734
AUD 1.630495
AWG 2.083478
AZN 1.975557
BAM 1.955854
BBD 2.312344
BDT 140.86392
BGN 1.97576
BHD 0.436373
BIF 3409.360338
BMD 1.155882
BND 1.472956
BOB 7.933839
BRL 6.034974
BSD 1.148121
BTN 106.962842
BWP 15.666656
BYN 3.550075
BYR 22655.290457
BZD 2.309044
CAD 1.587587
CDF 2629.632268
CHF 0.912315
CLF 0.02673
CLP 1055.440177
CNY 7.976107
CNH 7.970767
COP 4269.250781
CRC 537.156773
CUC 1.155882
CUP 30.630877
CVE 110.276655
CZK 24.461703
DJF 204.451609
DKK 7.470992
DOP 69.417337
DZD 152.86546
EGP 60.38409
ERN 17.338232
ETB 179.257046
FJD 2.552824
FKP 0.865823
GBP 0.862028
GEL 3.138164
GGP 0.865823
GHS 12.532325
GIP 0.865823
GMD 85.53555
GNF 10062.063468
GTQ 8.782928
GYD 240.195386
HKD 9.054875
HNL 30.389212
HRK 7.534385
HTG 150.595917
HUF 390.905473
IDR 19574.864484
ILS 3.583986
IMP 0.865823
INR 107.871312
IQD 1503.841849
IRR 1520129.533815
ISK 143.802901
JEP 0.865823
JMD 180.379064
JOD 0.819543
JPY 183.053012
KES 148.900854
KGS 101.079471
KHR 4602.486441
KMF 494.717881
KPW 1040.237132
KRW 1733.840599
KWD 0.354151
KYD 0.956727
KZT 552.128355
LAK 24631.603335
LBP 102816.866801
LKR 357.867823
LRD 210.101297
LSL 19.345045
LTL 3.41302
LVL 0.699181
LYD 7.352777
MAD 10.78784
MDL 20.120127
MGA 4777.504939
MKD 61.659387
MMK 2427.090222
MNT 4126.123457
MOP 9.262658
MRU 45.822843
MUR 53.702177
MVR 17.857711
MWK 1990.910421
MXN 20.5022
MYR 4.552961
MZN 73.864954
NAD 19.345045
NGN 1563.781237
NIO 42.254466
NOK 10.986195
NPR 171.141088
NZD 1.965433
OMR 0.444448
PAB 1.148032
PEN 3.95431
PGK 4.955524
PHP 69.242543
PKR 320.634588
PLN 4.267078
PYG 7460.788537
QAR 4.186943
RON 5.094202
RSD 117.457276
RUB 99.582279
RWF 1676.077146
SAR 4.339533
SBD 9.303214
SCR 16.360031
SDG 694.685812
SEK 10.751888
SGD 1.478948
SHP 0.867211
SLE 28.492821
SLL 24238.283596
SOS 654.969224
SRD 43.347864
STD 23924.427123
STN 24.50259
SVC 10.04528
SYP 128.031659
SZL 19.350045
THB 37.827979
TJS 10.992206
TMT 4.045588
TND 3.390958
TOP 2.783086
TRY 51.215642
TTD 7.781822
TWD 36.948699
TZS 2991.323614
UAH 50.488736
UGX 4339.458641
USD 1.155882
UYU 46.504915
UZS 13994.389439
VES 525.56301
VND 30414.149497
VUV 137.591978
WST 3.171932
XAF 656.026336
XAG 0.015839
XAU 0.000246
XCD 3.123829
XCG 2.068958
XDR 0.815886
XOF 656.026336
XPF 119.331742
YER 275.735655
ZAR 19.390507
ZMK 10404.313415
ZMW 22.474375
ZWL 372.193586

PSOE sinkt und Vox wächst




La política española está viviendo una transformación acelerada. Tras las elecciones generales de 2023, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) logró mantenerse en el poder mediante pactos parlamentarios, pero su liderazgo se ha debilitado. Diversas encuestas recientes muestran un desplome sostenido de su apoyo electoral y un notable crecimiento de Vox, la formación de derecha radical que lidera Santiago Abascal. Este fenómeno ha abierto un debate sobre la estabilidad del bloque progresista y la posibilidad de que el Partido Popular (PP) y Vox logren una mayoría suficientemente amplia como para cambiar el rumbo del país.

Qué dicen las encuestas más recientes
Los sondeos publicados desde el otoño de 2025 muestran una tendencia clara: el PSOE retrocede en intención de voto, mientras que la derecha se consolida. Un estudio realizado por una firma demoscópica situó al PP en torno al 33,6 % de los votos (unos 144 escaños) y al PSOE en torno al 27,4 % (110 escaños). La misma encuesta otorgó a Vox un 16,2 % de apoyo y 55 diputados, el mejor resultado de su historia. La clave del sondeo no era solo la caída socialista; el estudio calculó que Vox captaba cerca de 240 000 votos procedentes del PSOE y de Sumar, incluidos unos 195 000 socialistas desencantados. Además, el PP sufría un trasvase de alrededor de 1,1 millones de electores a favor de Abascal.

Otra encuesta, elaborada en septiembre, mostraba cifras aún más abultadas. El PP aparecía con un 35,2 % de intención de voto y hasta 156 escaños, mientras que Vox podría alcanzar cincuenta diputados. El PSOE, por su parte, se hundía hasta el 25,8 % de los sufragios, lo que le situaría en torno a 105 diputados. Un tercer sondeo –realizado pocos días después de los incendios que azotaron varias comunidades– dibujó un panorama todavía más alarmante para los socialistas: el PP caía al 30,7 % de los votos, pero Vox alcanzaba un 17,4 %, cinco puntos por encima de su registro de 2023. La misma investigación cifraba la suma de PP y Vox en el 48,1 % de los votos frente al 37,7 % de PSOE, Sumar y Podemos.

Incluso hay sondeos que rozan el sorpasso. Un panel elaborado en noviembre por otra consultora elevó a Vox hasta el 18,6 % de los votos y pronosticó que la formación ultraconservadora pasaría de los 33 diputados actuales a 62, casi el doble. Este crecimiento implicaría 1,47 millones de votos adicionales y situaría a Vox a menos de dos millones de sufragios del PSOE. En ese escenario, el partido de Abascal tendría fuerza suficiente para exigir carteras ministeriales y marcar la agenda de un futuro gobierno de la derecha.

Por qué se hunde el PSOE y quién alimenta a Vox
El debilitamiento del PSOE no se explica únicamente por la erosión del poder tras años de gobierno. Varios estudios demoscópicos detectan una pequeña pero creciente fuga de votos socialistas hacia la extrema derecha. Las encuestas del CIS, Opina 360 y 40dB coinciden en que entre el 2,8 % y el 4 % de los votantes socialistas de 2023 se inclinan ahora por Vox. Aunque el trasvase no es masivo, equivale a más de 250 000 votos, un fenómeno que hace apenas unos años era inimaginable.

¿Quiénes son esos electores que abandonan el socialismo y abrazan un discurso radical? El perfil que dibujan las encuestas es claro: personas de entre 25 y 44 años, que viven en ciudades o municipios medianos, sin estudios universitarios, con empleos precarios y apuros económicos. Estos votantes no se identifican con las consignas culturales del progresismo y perciben que el Gobierno no se ocupa de sus problemas cotidianos. Cuando escuchan a Vox hablar de impuestos, orden o seguridad, interpretan esas palabras como una apelación directa a su situación. El salto no responde a una conversión ideológica sino a un sentimiento de rabia y castigo hacia un partido que perciben como distante.

Vox también se nutre del desgaste del PP. Según los barómetros, alrededor del 14,5 % de los votantes conservadores de 2023 se han pasado a Vox, una cifra que ha crecido hasta el 17,7 % en los estudios más recientes. La formación de Abascal retiene, además, al 86,7 % de sus propios votantes, mostrando una fidelidad mayor que la de sus rivales. Parte de este éxito se debe a la capacidad de Vox para captar el voto joven: en algunas franjas de edad (18-24 y 25-34 años) duplica al PP y supera claramente al PSOE. Su discurso simplificado y su presencia en redes sociales han calado en una generación que desconfía de las élites tradicionales.

Elementos que alimentan el ascenso de Abascal
Además de la erosión de los partidos tradicionales, Vox se beneficia de otros factores. El calendario electoral juega a su favor: al no haber generales a la vista hasta 2027, el votante de la derecha más radical se siente libre para reafirmar sus principios sin preocuparse aún por la gobernabilidad. Esta consolidación le permite imponer debates al PP en cuestiones como el aborto, la inmigración o las políticas climáticas, obligando a los populares a endurecer su discurso y cediendo terreno simbólico. Mientras tanto, la polarización y el auge de líderes ultraconservadores en otros países –como la vuelta de Donald Trump o la irrupción de Javier Milei– ofrecen a Abascal una plataforma internacional que legitima su proyecto.

Sin embargo, no todas las encuestas apuntan a un desmoronamiento total del PSOE. Algunas mediciones reflejan que los socialistas aún conservan alrededor del 64 % de sus votantes y, pese a la caída, siguen siendo la principal fuerza entre las mujeres y entre los mayores de 65 años. También hay indicadores de que una parte del electorado prefiere que la legislatura se agote: en una encuesta reciente, el 30,7 % era partidario de mantener el calendario, aunque un 59,3 % reclamaba elecciones anticipadas. El desgaste de Sumar y las tensiones en Junts y otros aliados del Gobierno moderan las expectativas de una remontada, pero el escenario aún está abierto.

¿Puede Abascal ganar las elecciones generales?
La pregunta que muchos se hacen es si el líder de Vox podría llegar a la presidencia del Gobierno. A la luz de los datos, la respuesta parece compleja. Por un lado, el crecimiento de Vox es incontestable y le da un peso determinante en el bloque de la derecha. En algunos sondeos obtiene cinco puntos más que en 2023 y supera el 17 % de intención de voto. Su rendimiento en escaños podría rondar los cincuenta o incluso superar los sesenta diputados, otorgándole la llave de la investidura. Con estas cifras, Abascal tendría capacidad para negociar ministerios y condicionar la agenda de un Ejecutivo conservador.

Pero ganar en solitario parece una quimera. El sistema electoral español premia a las fuerzas más votadas y penaliza la fragmentación, especialmente en provincias pequeñas. Para que Abascal llegase a la Moncloa necesitaría superar al PP en votos y escaños, algo que ninguna encuesta contempla por ahora. Incluso en los sondeos más favorables, Vox sigue siendo tercera fuerza y necesita sumar sus votos a los de un PP que, pese a su desgaste, continúa encabezando las proyecciones. Además, el rechazo que genera Vox en partidos nacionalistas vascos y catalanes limita sus posibilidades de tejer alianzas alternativas. A diferencia del PSOE, que puede apoyarse en formaciones periféricas aunque quede en segunda posición, la derecha radical tiene escaso margen para pactar fuera de su bloque.

En consecuencia, la hipótesis más probable es que Vox mantenga su ascenso y se convierta en socio imprescindible del PP en un futuro gobierno, pero no que logre la mayoría necesaria para que Abascal sea presidente. Su verdadero poder residirá en la capacidad de condicionar políticas como la inmigración, la seguridad, el modelo territorial o la transición ecológica. El líder ultra ya ha demostrado en varios gobiernos autonómicos que no dudará en romper pactos si sus exigencias no se cumplen. Esa dinámica tensa cualquier eventual acuerdo y hace que el electorado moderado mire con recelo la posibilidad de un Ejecutivo compartido.

Conclusión: un paisaje incierto
El hundimiento del PSOE y la irrupción de Vox responden a factores que van desde la fatiga económica y la desafección con el discurso progresista hasta la polarización y el ejemplo de movimientos ultraconservadores en otros países. Las encuestas de 2025 dibujan un escenario en el que el bloque de la derecha supera claramente al de la izquierda, pero en el que la aritmética electoral impediría a Abascal gobernar sin la alianza de los populares. Con la legislatura programada hasta 2027, todavía queda tiempo para que el panorama cambie; un giro en la economía, una crisis política o la reorganización de las fuerzas progresistas podrían alterar las tendencias actuales.

Lo que sí parece ineludible es que el mapa político español ya no se entiende sin Vox. La formación de Santiago Abascal ha dejado de ser un actor marginal para convertirse en un factor determinante. Aunque aún no pueda aspirar a ganar unas elecciones generales, su capacidad de arrastrar el debate y obligar a los demás a definirse alrededor de sus posiciones será uno de los elementos centrales de la política española en los próximos años.