Zürcher Nachrichten - Guerra Iraní sacude Mercados

EUR -
AED 4.210618
AFN 73.378016
ALL 94.569878
AMD 421.465916
ANG 2.052746
AOA 1052.512333
ARS 1663.642959
AUD 1.634988
AWG 2.066615
AZN 1.917679
BAM 1.955642
BBD 2.308513
BDT 140.688622
BGN 1.938641
BHD 0.432254
BIF 3417.823599
BMD 1.146527
BND 1.47978
BOB 7.920394
BRL 5.920786
BSD 1.146207
BTN 108.048435
BWP 15.576333
BYN 3.184742
BYR 22471.934685
BZD 2.305124
CAD 1.622611
CDF 2637.012921
CHF 0.924881
CLF 0.026218
CLP 1031.622112
CNY 7.761191
CNH 7.783831
COP 3951.460409
CRC 519.957951
CUC 1.146527
CUP 30.382973
CVE 110.257045
CZK 24.227555
DJF 204.104384
DKK 7.474786
DOP 66.994582
DZD 153.043079
EGP 57.234527
ERN 17.197909
ETB 181.41802
FJD 2.575387
FKP 0.866674
GBP 0.86654
GEL 3.044059
GGP 0.866674
GHS 12.837018
GIP 0.866674
GMD 83.125684
GNF 10041.187965
GTQ 8.743293
GYD 239.761656
HKD 8.987358
HNL 30.66052
HRK 7.536927
HTG 149.717892
HUF 352.73943
IDR 20416.383251
ILS 3.396705
IMP 0.866674
INR 108.197607
IQD 1501.478575
IRR 1576761.641307
ISK 143.85439
JEP 0.866674
JMD 181.105354
JOD 0.812861
JPY 184.870683
KES 148.418068
KGS 100.264126
KHR 4596.508006
KMF 494.153364
KPW 1031.874953
KRW 1754.611072
KWD 0.353142
KYD 0.955098
KZT 559.34013
LAK 25313.063312
LBP 102638.847161
LKR 382.529065
LRD 208.60313
LSL 18.900572
LTL 3.385397
LVL 0.693523
LYD 7.310409
MAD 10.678836
MDL 20.240833
MGA 4825.630794
MKD 61.660668
MMK 2407.160628
MNT 4104.078481
MOP 9.253552
MRU 45.743301
MUR 54.884428
MVR 17.658804
MWK 1987.447941
MXN 19.882365
MYR 4.743417
MZN 73.274677
NAD 18.900572
NGN 1564.620224
NIO 42.176589
NOK 11.105841
NPR 172.882019
NZD 1.996895
OMR 0.440841
PAB 1.146212
PEN 3.878786
PGK 5.023594
PHP 69.63491
PKR 318.832316
PLN 4.261757
PYG 7038.492184
QAR 4.178299
RON 5.239859
RSD 117.41198
RUB 83.891655
RWF 1679.020284
SAR 4.298324
SBD 9.239056
SCR 15.647396
SDG 688.488856
SEK 10.97347
SGD 1.48031
SHP 0.855998
SLE 28.376814
SLL 24042.107996
SOS 655.047026
SRD 42.844614
STD 23730.799864
STN 24.498019
SVC 10.029189
SYP 126.728065
SZL 18.895472
THB 37.680622
TJS 10.630687
TMT 4.012845
TND 3.386926
TOP 2.760563
TRY 53.250915
TTD 7.772405
TWD 36.242074
TZS 3009.667324
UAH 51.490236
UGX 4171.662636
USD 1.146527
UYU 45.826294
UZS 13810.883108
VES 695.520894
VND 30176.598006
VUV 136.03008
WST 3.155018
XAF 655.903957
XAG 0.017705
XAU 0.000276
XCD 3.098547
XCG 2.065633
XDR 0.806808
XOF 655.909677
XPF 119.331742
YER 271.870251
ZAR 18.891562
ZMK 10320.117783
ZMW 20.545428
ZWL 369.181316

Guerra Iraní sacude Mercados




El estallido del conflicto directo entre Irán y una coalición liderada por Estados Unidos e Israel ha desatado una tormenta perfecta en los mercados internacionales. A finales de febrero, los ataques aéreos coordinados contra instalaciones militares y nucleares iraníes acabaron con el líder supremo del país y desencadenaron una respuesta inmediata. Irán respondió con misiles y drones contra bases estadounidenses e israelíes en el Golfo Pérsico y, a través de su Guardia Revolucionaria, advirtió que prohibiría el paso de embarcaciones por el Estrecho de Ormuz, la principal arteria marítima del comercio de petróleo.

Desde el cierre de este estrecho, por el que transita cerca del 20 % del petróleo transportado por mar, más de 150 barcos esperaron fondeados y el tráfico de hidrocarburos cayó prácticamente a cero. Solo buques de países como China, India o Arabia Saudí con destino a la India han podido cruzar. La interrupción inmediata del suministro provocó que el precio del Brent superara los 100 dólares por barril y alcanzara picos de 126 dólares, mientras que el gas natural licuado también se disparó.

La región Asia‑Pacífico, que depende del estrecho para importar la mayor parte de su crudo, ha sido la primera en sentir el golpe. El índice Kospi de Corea del Sur se desplomó un 12 % en un solo día, su mayor caída histórica, y otras plazas asiáticas sufrieron descensos del 8 % al 4 %. En Corea del Sur y Taiwán las caídas se vincularon al encarecimiento del petróleo y a la venta forzosa de acciones adquiridas con crédito, lo que puso en evidencia la fragilidad de las apuestas apalancadas. Japón, Tailandia y Hong Kong también cerraron en rojo, con pérdidas que rozaron el 3 %.

Efecto dominó en Europa: caídas bursátiles y refugio en el oro
La onda expansiva llegó rápidamente a Europa. Apenas unas horas después del dramático fin de semana de bombardeos, los principales índices europeos se tiñeron de rojo. El Euro Stoxx 50 se desplomó un 2 %, el IBEX 35 español perdió más del 2 % y el DAX alemán descendió alrededor del 1 %. La caída del Stoxx 600 en torno al 1,8 % mostró la inquietud de los inversores ante la escalada del conflicto y el estrangulamiento del tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz. Las bolsas de Abu Dabi y Dubái incluso suspendieron sus operaciones durante dos días para evitar ventas de pánico.

El miedo no solo se reflejó en las bolsas. El crudo West Texas Intermediate llegó a subir hasta un 8 % y el Brent más de un 6 %, mientras que los metales preciosos repuntaron: el oro saltó un 2,5 % y la plata un 2 %. Ante la amenaza de un shock energético, analistas europeos advertían que la interrupción en el suministro energético podía empujar la inflación y obligar a los bancos centrales a reconsiderar sus recortes de tipos. Al mismo tiempo, voces críticas recordaron que las economías desarrolladas dependen menos del petróleo que en décadas anteriores, pero admitieron que un bloqueo prolongado complicaría la recuperación.

Hundimiento del crédito privado: alarma en Wall Street
Mientras los mercados de acciones temblaban, la crisis impactó de lleno en un sector que había crecido de manera silenciosa: el crédito privado. Fondos como Blue Owl Capital, que gestionan deuda para empresas de mediana capitalización, se vieron obligados a restringir los retiros de su fondo OBDC II de 1 600 millones de dólares, un mecanismo conocido como gating. Esta decisión provocó un desplome del 10 % en las acciones de la firma en un solo día y arrastró a gigantes del sector como Blackstone y Apollo. En los últimos doce meses, el valor bursátil de Blue Owl se redujo en un 52 %, y en el mercado secundario aparecieron ofertas con descuentos de hasta el 35 % sobre el valor neto de los activos.

Los inversores comenzaron a cuestionar las valoraciones internas de estos fondos, cuyo negocio consiste en conceder préstamos a largo plazo financiados con aportaciones de inversores que buscan liquidez inmediata. Esta combinación de activos ilíquidos y financiación a corto plazo se volvió tóxica en el contexto de alta volatilidad. Además, buena parte de la cartera de Blue Owl se ha invertido en infraestructura de inteligencia artificial y proyectos de centros de datos, con compromisos de deuda que superan los 27 000 millones de dólares. Algunos analistas advierten de que el auge de la inteligencia artificial podría disparar las tasas de impago en el sector hasta el 15 %, un escenario que muchos consideran exagerado pero que subraya la fragilidad del mercado.

Comentarios del público: la crisis energética y la vuelta a la energía nuclear
El debate público generado por esta crisis refleja preocupación y autocrítica. Muchos europeos lamentan ahora el cierre prematuro de las centrales nucleares y recuerdan que una política energética basada exclusivamente en gas y petróleo importado los deja a merced de crisis geopolíticas. Comentarios en redes y foros se preguntan por qué se cerraron plantas atómicas “por cuestiones ecológicas” si ahora no se puede quemar gas o petróleo sin riesgo. Otros usuarios ironizan que la energía nuclear ya no parece tan mala y piden construir nuevas centrales.

Además de la crítica, también emergen voces que ven en esta crisis una oportunidad para reflexionar. Algunos ciudadanos opinan que los momentos de tensión pueden acelerar la integración europea y la elaboración de una política energética unificada. Otros señalan que las crisis pueden impulsar la inversión en fuentes renovables y en tecnologías de almacenamiento, y cuestionan la pasividad de los países del Golfo. Incluso hay quienes observan la reacción de los mercados como un recordatorio de que la economía mundial se ha vuelto extremadamente sensible a los conflictos militares.

Escenarios y desafíos de futuro
El conflicto en Irán ha puesto al descubierto las vulnerabilidades de la economía global. Una interrupción prolongada del suministro energético puede elevar los precios del petróleo por encima de los 180 dólares por barril, según algunos pronósticos, y desencadenar presiones inflacionarias que obliguen a los bancos centrales a subir los tipos de interés. Europa y Asia, que dependen del Estrecho de Ormuz para gran parte de sus importaciones de crudo y gas, podrían entrar en recesión si los precios energéticos se mantienen al alza.

Al mismo tiempo, la fragilidad del sector de crédito privado —con activos ilíquidos financiados con capital de inversores minoristas— se asemeja a una bomba de tiempo. La restricción de los rescates por parte de Blue Owl ha generado temores a una salida en masa y ha puesto en tela de juicio la capacidad de estas firmas para valorar adecuadamente sus carteras. La caída de sus acciones y la venta de participaciones con fuertes descuentos demuestran que la confianza se ha erosionado.

En este entorno incierto, los responsables políticos afrontan un equilibrio difícil. Deben garantizar el suministro energético, controlar la inflación y evitar que se propague una crisis financiera. Las señales de alarma que proceden de los mercados europeos y asiáticos, junto con el nerviosismo en Wall Street, confirman que una guerra en el Golfo Pérsico puede desencadenar una crisis global si no se gestiona con prudencia. Al mismo tiempo, las voces ciudadanas que abogan por una política energética más diversificada y segura podrían influir en las decisiones de los gobiernos en los próximos años.