Justicia alemana condena a un sirio a 13 años de cárcel por ataque en memorial del Holocausto
Un tribunal de Berlín condenó este jueves a 13 años de prisión a un sirio por apuñalar a un turista español en el monumento al Holocausto de la capital alemana.
El acusado, de 20 años e identificado únicamente como Wassim Al M., fue declarado culpable de intento de asesinato, lesiones corporales graves e intento de pertenencia a una organización terrorista, según informó el tribunal.
El apuñalamiento ocurrió en febrero de 2025 en el Monumento a los Judíos de Europa Asesinados, y avivó entonces un intenso debate sobre la migración, apenas unos días antes de las elecciones generales en Alemania.
La jueza Doris Husch sostuvo que Wassim Al M. había cometido el delito "en nombre del grupo Estado Islámico (EI)".
En una declaración previa al juicio, el tribunal indicó que Al M. tenía la intención de "atacar a una persona de fe judía".
Según el tribunal, el joven sirio se acercó a la víctima por la espalda, y "le causó un corte de 14 centímetros de longitud en el cuello con un cuchillo".
El ciudadano español, que resultó gravemente herido, visitaba el monumento con dos amigos y logró huir pero poco después perdió el conocimiento y se desplomó.
La víctima, originaria de Bilbao, en el País Vasco, tenía en ese momento 30 años.
Durante el juicio, Wassim Al M. confesó el delito, que dijo haber cometido por la creencia de que actuaba con una misión religiosa. "Mi vergüenza es demasiado profunda, pido perdón", declaró ante el tribunal, según su abogado.
Los fiscales afirmaron que Wassim Al M. había "interiorizado la ideología del Estado Islámico (EI), rechazado el modo de vida occidental y estaba convencido de que debía librarse una guerra santa contra los infieles en todo el mundo".
Los fiscales indicaron que, poco antes del ataque, el joven sirio envió una foto suya a miembros del grupo yihadista EI a través de un servicio de mensajería, y se ofreció como miembro del mismo.
El día del ataque, Al M. fue detenido cuando regresó al Memorial con manchas de sangre en las manos, llevando consigo un ejemplar del Corán y una esterilla de oración.
M.Hug--NZN