El expresidente francés Sarkozy reafirma su inocencia en su juicio en apelación por presunto financimiento libio
El expresidente francés Nicolas Sarkozy declaró el miércoles que no cometió "ninguno de los actos" de los que se le acusa, al comparecer en el estrado en el juicio de apelación por los cargos de haber buscado financiación libia para su elección de 2007.
Sarkozy se convirtió el año pasado en el primer presidente francés en terminar tras las rejas desde el fin de la Segunda Guerra Mundial y el primero de un país dentro de la Unión Europea. Salió de la cárcel 20 días después bajo libertad condicional.
"He apelado porque no cometí ninguno de los actos por los que fui condenado. Reuniré todas las fuerzas que tengo para defender esta verdad, que está profundamente arraigada en mí", dijo Sarkozy en el tercer día de su juicio de apelación.
El político conservador de 71 años, que gobernó Francia entre 2007 y 2012, siempre ha negado haber cometido delito alguno y el martes recalcó ante el tribunal que era inocente.
Un tribunal de primera instancia lo condenó en septiembre a cinco años de prisión por permitir que allegados suyos se acercaran a la Libia de Muamar Gadafi, fallecido en 2011, para obtener fondos para financiar ilegalmente su victoriosa campaña de 2007.
En el sistema jurídico francés, el juicio de apelación equivale a un nuevo juicio, en el que el tribunal vuelve a examinar todas las pruebas y testimonios, y por ello Sarkozy vuelve a ser considerado inocente.
Se prevé que el juicio se prolongue hasta el 3 de junio, y que el veredicto se conozca en el otoño boreal. Si es declarado culpable, Sarkozy se enfrenta a una pena de hasta 10 años de prisión.
Sarkozy ha afrontado una serie de problemas legales desde que dejó el cargo y ya ha recibido dos condenas firmes en otros casos.
D.Graf--NZN