Zürcher Nachrichten - El testimonio de cuatro afganos dos años después del regreso de los talibanes

EUR -
AED 4.256969
AFN 73.026624
ALL 95.949668
AMD 436.29849
ANG 2.074968
AOA 1062.937298
ARS 1612.956254
AUD 1.648622
AWG 2.089361
AZN 1.97515
BAM 1.955793
BBD 2.330592
BDT 141.989509
BGN 1.981339
BHD 0.437098
BIF 3425.188147
BMD 1.159146
BND 1.479895
BOB 7.995972
BRL 6.159011
BSD 1.157196
BTN 108.180626
BWP 15.778945
BYN 3.510788
BYR 22719.261378
BZD 2.327292
CAD 1.591102
CDF 2637.057544
CHF 0.91272
CLF 0.027244
CLP 1075.745893
CNY 7.982348
CNH 8.005172
COP 4253.385281
CRC 540.49813
CUC 1.159146
CUP 30.717369
CVE 110.264618
CZK 24.515015
DJF 206.059287
DKK 7.48519
DOP 68.689762
DZD 153.294785
EGP 60.452891
ERN 17.38719
ETB 182.369469
FJD 2.566871
FKP 0.87126
GBP 0.867852
GEL 3.147128
GGP 0.87126
GHS 12.613956
GIP 0.87126
GMD 85.201694
GNF 10142.964899
GTQ 8.863969
GYD 242.099162
HKD 9.082199
HNL 30.628894
HRK 7.547552
HTG 151.809475
HUF 393.739159
IDR 19654.711213
ILS 3.60393
IMP 0.87126
INR 108.971952
IQD 1515.894754
IRR 1525001.44174
ISK 144.047519
JEP 0.87126
JMD 181.799371
JOD 0.82188
JPY 184.582853
KES 149.909481
KGS 101.364887
KHR 4623.983998
KMF 494.955743
KPW 1043.080849
KRW 1744.874492
KWD 0.35536
KYD 0.964297
KZT 556.328075
LAK 24848.914008
LBP 103633.441366
LKR 360.978751
LRD 211.759267
LSL 19.520632
LTL 3.422657
LVL 0.701156
LYD 7.407974
MAD 10.813063
MDL 20.15193
MGA 4824.983303
MKD 61.639787
MMK 2434.137979
MNT 4156.167228
MOP 9.340468
MRU 46.32084
MUR 53.912319
MVR 17.920835
MWK 2006.593056
MXN 20.746631
MYR 4.565921
MZN 74.073751
NAD 19.520632
NGN 1572.092184
NIO 42.579853
NOK 11.093021
NPR 173.089401
NZD 1.981616
OMR 0.445696
PAB 1.157196
PEN 4.000686
PGK 4.994983
PHP 69.723065
PKR 323.078682
PLN 4.282755
PYG 7557.973845
QAR 4.231485
RON 5.101986
RSD 117.449594
RUB 97.499663
RWF 1683.694173
SAR 4.352195
SBD 9.33305
SCR 15.877645
SDG 696.647132
SEK 10.831104
SGD 1.486609
SHP 0.86966
SLE 28.486057
SLL 24306.724357
SOS 661.297712
SRD 43.45349
STD 23991.981659
STN 24.499915
SVC 10.124965
SYP 128.128397
SZL 19.526932
THB 38.14522
TJS 11.114462
TMT 4.068602
TND 3.417588
TOP 2.790945
TRY 51.295112
TTD 7.850973
TWD 37.135217
TZS 3008.589588
UAH 50.693025
UGX 4373.984863
USD 1.159146
UYU 46.629839
UZS 14107.951178
VES 527.05282
VND 30499.449254
VUV 138.346896
WST 3.161587
XAF 655.95473
XAG 0.017031
XAU 0.000257
XCD 3.13265
XCG 2.085493
XDR 0.815797
XOF 655.95473
XPF 119.331742
YER 276.576393
ZAR 19.85325
ZMK 10433.709028
ZMW 22.593922
ZWL 373.244535
El testimonio de cuatro afganos dos años después del regreso de los talibanes
El testimonio de cuatro afganos dos años después del regreso de los talibanes / Foto: Atef ARYAN - AFP

El testimonio de cuatro afganos dos años después del regreso de los talibanes

Para muchos afganos, especialmente las mujeres, la vida dio un giro con el regreso al poder de los talibanes hace dos años y el fin de dos décadas de guerra contra el ejército estadounidense y sus aliados.

Tamaño del texto:

Cuatro afganos, dos mujeres y dos hombres, cuentan a la AFP el impacto que estos cambios tuvieron en su día a día, la víspera del aniversario de la caída de Kabul el 15 de agosto.

- La empresaria que trata de mantener su negocio a flote -

Arezo Osmani, de 30 años, recuerda que se sintió "aterrorizada y triste" cuando los talibanes regresaron al poder, con la promesa de imponer una interpretación estricta del islam.

"No salí de mi cuarto durante 10 días, pensé que todo iba a acabarse para mí, y que era lo mismo para todos los afganos", cuenta.

Unos meses antes, en febrero de 2021, Osmani había inaugurado su negocio de fabricación de compresas reutilizables.

La empresaria, que llegó a emplear a 80 mujeres, decidió cerrar su empresa debido a la incertidumbre que se instaló en el país tras el retorno de los talibanes.

Pero dos meses después, reabrió las puertas del negocio. El sector privado es uno de los pocos lugares en los que "las mujeres podían trabajar", explica.

"Lentamente, nos fuimos acostumbrando a las condiciones y por suerte, como somos una empresa y trabajamos en el sector de la salud, pudimos seguir con nuestro trabajo, me siento bien ahora", dice.

Bajo el régimen talibán, las mujeres quedaron excluidas de las oenegés y de la mayoría de los puestos del sector público.

Las autoridades ordenaron en julio el cierre de todos los salones de belleza, una importante fuente de ingresos para muchas mujeres.

La prohibición de que las mujeres afganas trabajen para asociaciones extranjeras golpeó duramente el negocio de Osmani, ya que sus principales clientes son de fuera. Ahora, ya sólo emplea a 35 personas.

"De momento, no tenemos ni contrato, ni comprador (...) si no podemos vender compresas, será difícil continuar, pero intentamos mantenernos en pie", añadió esta madre de dos hijos.

- El agricultor que trata de sobrevivir -

Rahatullah Azizi reconoce que desde que terminaron los combates ha mejorado la seguridad.

"Hubo muchos cambios" desde agosto de 2021, cuenta. "Antes era la guerra, ahora está tranquilo", asegura este agricultor de 35 años que vive en la provincia de Parwan, al norte de Kabul.

El conflicto armado dejó cerca de 38.000 muertos y más de 70.000 heridos civiles entre 2009 y 2020, según un informe anual de la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en el país.

Y aunque la situación se tranquilizó, el agricultor sigue preocupado.

La economía afgana, ya maltrecha por décadas de guerra, está sumida en una crisis tras el recorte de miles de millones de dólares de ayuda internacional a raíz de la toma del poder por los talibanes.

La producción económica se desplomó y cerca del 85% del país vive en la pobreza, apunta el último informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). La sequía y las plagas de langosta también han arruinado algunas explotaciones agrícolas del país.

"La gente ya no compra tanto nuestros productos", lamenta el agricultor, que apenas cultiva más de una hectárea en unas parcelas alquiladas.

"Antes, vendía siete kilos de tomates por 200 afganis [2,30 dólares], hoy sólo los vendo por 80 [menos de un dólar]", asegura el hombre, que espera que sus hijos puedan estudiar en la universidad.

- El combatiente talibán que se volvió policía -

Para Lal Muhammad, de 23 años, el regreso al poder de los talibanes significó mayor estabilidad económica.

Cuando se sumó al movimiento hace cuatro años, se acostumbró a luchar lejos de casa.

Hoy, es un oficial de policía de la segunda ciudad del país, Kandahar (sur) y gana más de 12.000 afganis [140 dólares] al mes.

Su salario es "suficiente" para alimentar a su familia, aunque asegura que de todos modos, nunca soñó con "tener muchos coches o ganar mucho dinero".

"Mi sueño era estudiar y trabajar para el gobierno del Emirato Islámico [nombre que las autoridades le dan al gobierno]. Me quedaré hasta el final", promete. "Gracias a Dios, regresaron", continúa.

Los talibanes, que nacieron en Kandahar, ya estuvieron al frente del país entre 1996 y 2001.

"Estamos muy felices. No tenemos problemas, no hay ni guerra ni combates. Estamos al servicio del Emirato y de nuestro pueblo", clama.

- Una exestudiante de medicina en busca de un nuevo futuro -

Cuando pensaba en su futuro, Hamasah Bawar se imaginaba ejerciendo en el sector médico del país.

Sus sueños se esfumaron con el regreso de los talibanes, que prohibieron a las mujeres acceder a las universidades y las escuelas del país.

"El cierre de las universidades fue devastador, no sólo para mí, pero también para todos mis compañeras de clase. Estamos rotas y es lo peor que podíamos imaginar", denuncia la exestudiante de 20 años.

"Si una niña estudia, lo hará toda la familia, si una familia estudia, lo hará toda la sociedad (...) Si no estudiamos, una generación entera será analfabeta", lamenta la joven, que vive en Mazar-e-Sharif, en el norte de Afganistán.

Antes del retorno de los talibanes, Bawar realizaba unas prácticas en una clínica. Pero las autoridades la cerraron.

"Como quiero un mejor futuro, no tengo otra opción que salir de Afganistán", cuenta. "No sólo se trata de mí, todas las niñas y mujeres de Afganistán quieren recobrar su libertad", sentencia.

W.Odermatt--NZN