Zürcher Nachrichten - Tras la "huella digital" de las ballenas jorobadas para su conservación

EUR -
AED 4.246429
AFN 76.887634
ALL 93.189144
AMD 423.342651
AOA 1060.176801
ARS 1724.882575
AUD 1.635501
AWG 2.082489
AZN 1.97002
BAM 1.961391
BBD 2.328337
BDT 143.102254
BHD 0.435984
BIF 3453.955207
BMD 1.156136
BND 1.481323
BOB 13.739522
BRL 5.876989
BSD 1.155995
BTN 110.001186
BWP 15.603479
BYN 3.442212
BYR 22660.258427
BZD 2.324897
CAD 1.613446
CDF 2615.761404
CHF 0.934181
CLF 0.026749
CLP 1056.199727
CNY 7.801146
CNH 7.796152
COP 3650.105178
CRC 525.509359
CUC 1.156136
CUP 30.637594
CVE 110.646682
CZK 24.258158
DJF 205.46888
DKK 7.477932
DOP 67.345355
DZD 153.688625
EGP 57.293288
ERN 17.342035
ETB 184.982115
FJD 2.553384
FKP 0.859288
GBP 0.856968
GEL 3.017966
GGP 0.859288
GHS 13.596606
GIP 0.859288
GMD 84.980421
GNF 10145.090599
GTQ 8.820142
GYD 241.849406
HKD 9.067746
HNL 31.077375
HRK 7.536622
HTG 151.150865
HUF 363.096405
IDR 20580.370421
ILS 3.468234
IMP 0.859288
INR 109.992259
IQD 1515.115748
IRR 1590322.371805
ISK 142.598215
JEP 0.859288
JMD 183.583315
JOD 0.819746
JPY 182.445186
KES 148.887592
KGS 101.104505
KHR 4685.244046
KMF 492.514185
KRW 1627.712241
KWD 0.356853
KYD 0.963346
KZT 541.784389
LAK 26108.437325
LBP 103531.946431
LKR 387.745291
LRD 209.896866
LSL 18.648909
LTL 3.413768
LVL 0.699335
LYD 7.358849
MAD 10.757887
MDL 20.102303
MGA 4982.944983
MKD 61.70777
MMK 2427.367709
MNT 4157.510076
MOP 9.34149
MRU 46.349915
MUR 54.396619
MVR 17.862733
MWK 2008.207995
MXN 19.811776
MYR 4.728715
MZN 73.882892
NAD 18.78764
NGN 1577.963717
NIO 42.540713
NOK 10.99759
NPR 176.001898
NZD 1.961547
OMR 0.442559
PAB 1.15598
PEN 3.913564
PGK 5.112721
PHP 70.183258
PKR 321.178758
PLN 4.299905
PYG 6873.802279
QAR 4.213541
RON 5.244583
RSD 117.953626
RUB 94.679224
RWF 1693.738704
SAR 4.370455
SBD 9.325039
SCR 16.735107
SDG 694.263698
SEK 10.961095
SGD 1.477777
SLE 28.445176
SOS 694.263682
SRD 43.778814
STD 23929.673396
STN 24.712399
SVC 10.11514
SZL 18.781467
THB 38.210709
TJS 10.664099
TMT 4.058036
TND 3.366711
TRY 55.144784
TTD 7.835505
TWD 37.286072
TZS 3060.872603
UAH 51.775757
UGX 4306.406038
USD 1.156136
UYU 46.534057
UZS 13815.821213
VES 873.763846
VND 30295.956222
VUV 137.592149
WST 3.154418
XAF 657.83219
XAG 0.018216
XAU 0.000266
XCD 3.124515
XCG 2.083439
XDR 0.818768
XOF 656.685424
XPF 119.331742
YER 275.626884
ZAR 18.667336
ZMK 10406.612213
ZMW 21.818913
ZWL 372.275202
Tras la "huella digital" de las ballenas jorobadas para su conservación
Tras la "huella digital" de las ballenas jorobadas para su conservación / Foto: Juan BARRETO - AFP

Tras la "huella digital" de las ballenas jorobadas para su conservación

En el helado mar antártico, dos ballenas jorobadas forman una espiral. Cuando sus colas asoman, la científica colombiana Andrea Bonilla apunta su cámara fotográfica y retrata esta "huella digital" que servirá para consolidar su inventario de una década con miras a preservar la especie.

Tamaño del texto:

La investigadora de la Universidad de Cornell (EEUU) observa el nado coreográfico desde un pequeño bote en las costas de la Península Antártica. Bonilla y un equipo de científicos trabajan desde 2014 en la elaboración de un catálogo a partir del análisis visual de las colas de los cetáceos, tanto en los confines del continente como en el Pacífico colombiano.

"Lo que estamos haciendo es seguir la historia natural de cada individuo", dice Bonilla a la AFP, a bordo del buque ARC Simón Bolívar en la X Expedición Antártica de la Armada de Colombia.

Los investigadores han identificado 70 ballenas a lo largo de los años y esperan reencontrarse con alguno de los animales ya registrados para estudiar su evolución.

Aunque estos mamíferos no están bajo amenaza de extinción, sufren los embates de la pesca comercial, la contaminación y el tráfico marítimo.

Fotografiar las colas permite analizar las poblaciones de esta especie, sus patrones migratorios, la reproducción, el crecimiento y, cuando llevan crías, es posible determinar su sexo sin la necesidad de tomar una muestra genética. Y su estudio es clave para la conservación de la especie.

En la cola, "la coloración y los patrones que tiene cada ballena es único, es como una huella digital, entonces lo que hacemos es fijarnos en las diferentes marcas que tienen, las diferentes cicatrices, y basados en eso y la coloración podemos saber específicamente qué individuo es", dice Bonilla.

- "Guerreros" -

La ruta migratoria de las ballenas jorobadas comienza en las costas sudamericanas del océano Pacífico, donde se reproducen. Luego suelen llegar hasta Panamá, aunque se han avistado individuos incluso en Costa Rica, cuando "los machos se van a explorar y llegan a nuevos lugares", explica la científica.

En el sur del continente pasan por Colombia, Ecuador, Perú y Chile, en su ruta hacia la Península Antártica, su zona de alimentación.

También conocidas como yubartas, "aprovechan esta gran biomasa de alimento que hay acá (en la Antártida) y durante varios meses están simplemente acumulando energía". En épocas de abundancia de kril (crustáceos) se alimentan y a partir de mayo "empiezan a subir hacia zonas más tropicales", donde tienen un período de unos seis meses de "ayuno", dice Bonilla.

A partir de fotografías, la científica dibuja reproducciones de los detalles de las colas de las ballenas, enormes animales que alcanzan hasta los 18 metros y pesan unas 40 toneladas.

En 11 años trabajando con ballenas, Bonilla ha desarrollado una particular admiración por especímenes "que por eventos de nacimiento o accidentes perdieron la cola".

"Esos para mí son como los guerreros", añade, pues esta aleta es crucial para una especie que debe migrar nadando miles de kilómetros cada año.

- Conservación -

La pesca comercial redujo la mayoría de las poblaciones de estos cetáceos en el mundo, algunas hasta en un 95%, según la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica estadounidense (NOAA).

En 1985, la Comisión Ballenera Internacional dictó medidas sobre la prohibición de la pesca de yubartas, lo cual permitió la recuperación de la especie. Hoy hay cerca de 84.000 ejemplares adultos en el mundo, según la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Dentro del buque, Bonilla utiliza un programa de edición de imágenes para recortar las fotografías y acercar detalles de la cola.

Las marcas en la aleta caudal pueden develar ataques de otros animales, "si hay algún tipo de enfermedad de la piel" o signos sobre su alimentación, explica Bonilla.

Los científicos aspiran a construir un gran catálogo colombiano de ballenas jorobadas para compararlo con los existentes sobre "otras zonas de reproducción" y consolidar un mapa continental, según la investigadora.

El inventario permite identificar los lugares que frecuentan, como espacios de reproducción y crianza, con el fin de implementar iniciativas de conservación.

"Si una ballena siempre llega a la misma zona a reproducirse, es importante proteger esas zonas. Si dejan de existir o se perturban, esta ballena no va a tener a dónde llegar", advierte Bonilla.

O.Krasniqi--NZN