Zürcher Nachrichten - Barro, dolor y destrucción en Paiporta, la ciudad española arrasada por el desastre

EUR -
AED 4.174355
AFN 71.598812
ALL 91.632908
AMD 412.979093
ANG 2.034737
AOA 1043.30081
ARS 1727.203113
AUD 1.621349
AWG 2.045687
AZN 1.934455
BAM 1.954507
BBD 2.289245
BDT 140.117271
BGN 1.913219
BHD 0.42849
BIF 3424.033991
BMD 1.136493
BND 1.454537
BOB 13.734943
BRL 5.905102
BSD 1.136628
BTN 109.001711
BWP 15.539349
BYN 3.45961
BYR 22275.260339
BZD 2.285856
CAD 1.607297
CDF 2625.297894
CHF 0.941806
CLF 0.02773
CLP 1094.942266
CNY 7.627402
CNH 7.633845
COP 3809.955982
CRC 516.73075
CUC 1.136493
CUP 27.278467
CVE 110.192075
CZK 24.40732
DJF 201.977369
DKK 7.476066
DOP 67.544705
DZD 152.170725
EGP 58.804073
ERN 17.047393
ETB 185.645872
FJD 2.556825
FKP 0.857631
GBP 0.860388
GEL 2.971945
GGP 0.857631
GHS 13.172355
GIP 0.857631
GMD 84.100245
GNF 9996.384441
GTQ 8.680255
GYD 237.794843
HKD 8.913315
HNL 30.504544
HRK 7.533129
HTG 148.750249
HUF 366.255856
IDR 20448.91629
ILS 3.463178
IMP 0.857631
INR 109.133944
IQD 1489.001484
IRR 1562194.692673
ISK 137.186039
JEP 0.857631
JMD 179.261366
JOD 0.805761
JPY 180.606907
KES 147.118986
KGS 99.385962
KHR 4623.675629
KMF 492.101238
KPW 1022.843948
KRW 1557.097858
KWD 0.351085
KYD 0.947094
KZT 502.056818
LAK 25475.347276
LBP 101777.379904
LKR 375.141733
LRD 195.484289
LSL 18.672243
LTL 3.355768
LVL 0.687453
LYD 7.269157
MAD 10.88285
MDL 20.224836
MGA 4982.417698
MKD 61.478232
MMK 2386.142893
MNT 4089.032612
MOP 9.181037
MRU 45.498889
MUR 54.301499
MVR 17.558504
MWK 1970.748373
MXN 20.136801
MYR 4.643028
MZN 72.633353
NAD 18.672079
NGN 1506.989088
NIO 41.832316
NOK 10.817969
NPR 174.415573
NZD 2.010405
OMR 0.436982
PAB 1.136568
PEN 3.850652
PGK 5.063627
PHP 71.406213
PKR 314.913166
PLN 4.382123
PYG 6735.423999
QAR 4.143085
RON 5.276965
RSD 117.514493
RUB 96.598969
RWF 1681.446674
SAR 4.269073
SBD 9.092525
SCR 15.713087
SDG 683.600772
SEK 11.294898
SGD 1.455143
SHP 0.858054
SLE 28.014513
SLL 23831.678103
SOS 649.558694
SRD 42.840149
STD 23523.107931
STN 24.483366
SVC 9.945418
SYP 14776.680643
SZL 18.667646
THB 38.071938
TJS 10.473324
TMT 3.98909
TND 3.362275
TOP 2.736402
TRY 55.522568
TTD 7.730408
TWD 36.208438
TZS 3006.0214
UAH 51.172009
UGX 4460.969248
USD 1.136493
UYU 45.53806
UZS 13423.116646
VES 968.782269
VND 29539.722793
VUV 134.691135
WST 3.127422
XAF 655.957
XAG 0.017905
XAU 0.00026669597
XCD 3.071429
XCG 2.048318
XDR 0.803559
XOF 655.957
XPF 119.331742
YER 268.951396
ZAR 18.699092
ZMK 10229.800046
ZMW 22.105814
ZWL 365.950242
SSP 6492.319944
MXV 2.282084
Barro, dolor y destrucción en Paiporta, la ciudad española arrasada por el desastre
Barro, dolor y destrucción en Paiporta, la ciudad española arrasada por el desastre / Foto: José Jordán - AFP

Barro, dolor y destrucción en Paiporta, la ciudad española arrasada por el desastre

El martes había sido un día desapacible en Paiporta, pero sin lluvia. Nadie aquí imaginaba que hacia ellos se dirigía una mortífera marea de agua marrón que dejó decenas de fallecidos en esta ciudad española cercana a Valencia, arrasada ahora por el barro.

Tamaño del texto:

"Estamos destrozados", explica con la voz rota Pepi Guerrero, una vecina de Paiporta que hace fila para recibir algo de agua.

En una calle donde los vehículos siguen apilados como los dejó la corriente y en la que el barro sumerge los zapatos, esta empleada de limpieza de 53 años recuerda cómo se salvó por poco de la riada que ahogó a decenas de vecinos de esta ciudad de unos 25.000 habitantes al sur de Valencia.

"Acababa de salir de trabajar y cuando llegamos aquí el agua ya iba por mitad de la calle. Nos dio tiempo a subir a la casa", recuerda entre lágrimas. "Vine en el metro, pero el metro ya no existe".

Las vías férreas, que cuelgan ahora de uno de los puentes que atraviesan Paiporta, son una de las numerosas estructuras que arrasó el furioso caudal de agua marrón que bajaba por el barranco que atraviesa esta localidad de la huerta mediterránea, convertida en las últimas décadas en una ciudad dormitorio de la próspera Valencia.

A ambos lados del barranco el barro arrasa las calles dibujando la ruta de destrucción que siguió el caudal.

"En media hora pasó todo", recuerda con la voz temblorosa Julián Loras, un jubilado de 60 años. A él el desastre casi le agarra mientras paseaba al perro.

"Si no me llama mi hijo, a mí me pilla", explica lamentando que no se lanzaran más alertas avisando del peligro.

Con una gran escoba en la mano, Julián trata de apartar el barro que ha destrozado vehículos y comercios de esta calle por donde horas antes había visto pasar los coches "volando" sobre el agua.

"Ha muerto muchísima gente", afirma bajando la mirada. "Los sótanos se han llenado todos de agua. Mucha gente se puso nerviosa, fueron a sacar el coche y los pilló allí", explica temiendo que aparezcan nuevas víctimas.

- En un segundo -

Paiporta es uno de los epicentros de esta tragedia que ha atravesado a la provincia de Valencia, donde ya hay casi un centenar de fallecidos. Sin rastro de aquel temporal que les ha traído el desastre, el sol brilla con fuerza este jueves haciendo más intenso el marrón del barro.

Frente al barranco, a pocos metros de la calle comercial que lleva al corazón tradicional del pueblo, Manuel Císcar y su hija tratan de abrir una vía hacia su casa. Dentro, en el garaje, están los tres coches de la familia convertidos en una pirámide de destrozos.

Las marcas marrones del agua, a casi dos metros, sobresalen en la pared blanca recordando el desastre que casi se los lleva.

"Estábamos aquí abajo para poner unas trampillas, pero en un momento el agua reventó la puerta y en un segundo teníamos el agua por la cintura", afirma este jubilado de 76 años con sus ojos claros empañados.

Tras toda una vida viviendo y trabajando en Paiporta, desde el martes no deja de perder conocidos, como la pareja de ancianos que murió atrapada en una de las casas bajas que queda al inicio de la calle.

"Hoy me he enterado de dos fallecidos más", cuenta emocionado sobre esta tragedia.

- "Nadie avisó" -

En la calle peatonal, no queda ningún comercio indemne. Persianas abolladas, los sillones de una clínica dental volcados hacia la calle, todos los bajos están destruidos por la tromba viscosa. Con palos, escobas y cubos, los vecinos buscan abrirse camino entre el fango cuando otro fuerte pitido impacta en todos los celulares.

Es un aviso de protección civil, como el que denuncian que sonó tarde el martes, para recordarle a la población que no debe trasladarse por carretera para dar prioridad a los equipos de emergencia.

Pero muchos en Paiporta sienten que el día en el que aún podían hacer algo aquella alarma sonó demasiado tarde.

"Nadie avisó de nada", lamenta Joaquín Rigón, antes de emprender camino a la casa de unos conocidos de los que no tiene noticias. "Cuando empezamos a recibir notificaciones el agua nos llegaba aquí", lamenta señalándose la cintura.

A la entrada del pueblo, empujando con su madre un carro lleno de comida que acaba de comprar en uno de los únicos comercios abiertos, situado en un alejado polígono industrial, Xisco Martínez todavía no se lo explica. "Aquí no caía agua, estábamos con la guardia baja", lamenta.

F.E.Ackermann--NZN