Zürcher Nachrichten - Refugiados norcoreanos añoran a sus familias detrás de una frontera impenetrable

EUR -
AED 4.229988
AFN 73.146945
ALL 96.133079
AMD 434.212947
ANG 2.061819
AOA 1056.200947
ARS 1595.729488
AUD 1.676138
AWG 2.073241
AZN 1.95884
BAM 1.9575
BBD 2.319785
BDT 141.322745
BGN 1.968783
BHD 0.434815
BIF 3421.327021
BMD 1.1518
BND 1.483169
BOB 7.988181
BRL 6.046028
BSD 1.151795
BTN 109.176408
BWP 15.880861
BYN 3.428493
BYR 22575.287657
BZD 2.316392
CAD 1.600253
CDF 2628.988678
CHF 0.919315
CLF 0.02693
CLP 1063.36549
CNY 7.961072
CNH 7.958342
COP 4233.211976
CRC 534.857582
CUC 1.1518
CUP 30.52271
CVE 110.369005
CZK 24.518422
DJF 205.093682
DKK 7.472328
DOP 68.558058
DZD 153.334083
EGP 61.736268
ERN 17.277006
ETB 178.048178
FJD 2.580321
FKP 0.866974
GBP 0.867284
GEL 3.086771
GGP 0.866974
GHS 12.620455
GIP 0.866974
GMD 84.656271
GNF 10098.639609
GTQ 8.815384
GYD 241.106739
HKD 9.021621
HNL 30.579896
HRK 7.535884
HTG 150.976542
HUF 389.090264
IDR 19570.240438
ILS 3.616135
IMP 0.866974
INR 108.896278
IQD 1508.830137
IRR 1512601.862779
ISK 143.606561
JEP 0.866974
JMD 181.293527
JOD 0.816578
JPY 183.86078
KES 149.734428
KGS 100.724635
KHR 4612.886352
KMF 492.970864
KPW 1036.623761
KRW 1744.390407
KWD 0.354775
KYD 0.959846
KZT 556.830884
LAK 25050.648874
LBP 103140.830206
LKR 362.813545
LRD 211.358254
LSL 19.777978
LTL 3.400967
LVL 0.696713
LYD 7.352226
MAD 10.765177
MDL 20.230571
MGA 4800.106597
MKD 61.676346
MMK 2417.436221
MNT 4113.24352
MOP 9.293293
MRU 45.987343
MUR 54.017007
MVR 17.795778
MWK 1997.10857
MXN 20.796407
MYR 4.629663
MZN 73.657744
NAD 19.778236
NGN 1591.99517
NIO 42.386262
NOK 11.212362
NPR 174.665914
NZD 2.005595
OMR 0.442792
PAB 1.151815
PEN 4.012185
PGK 4.977258
PHP 69.977059
PKR 321.451413
PLN 4.279935
PYG 7530.377025
QAR 4.199475
RON 5.097752
RSD 117.405319
RUB 93.874992
RWF 1681.924321
SAR 4.322129
SBD 9.262822
SCR 17.163771
SDG 692.232263
SEK 10.889179
SGD 1.482949
SHP 0.864149
SLE 28.276608
SLL 24152.69076
SOS 658.257439
SRD 43.308822
STD 23839.942611
STN 24.520978
SVC 10.077884
SYP 127.305795
SZL 19.775833
THB 37.764652
TJS 11.005823
TMT 4.031301
TND 3.395971
TOP 2.773258
TRY 51.215473
TTD 7.825763
TWD 36.869937
TZS 2977.40446
UAH 50.484891
UGX 4290.85719
USD 1.1518
UYU 46.623733
UZS 14046.382845
VES 538.960062
VND 30332.663288
VUV 137.508177
WST 3.196803
XAF 656.512961
XAG 0.016275
XAU 0.000254
XCD 3.112798
XCG 2.07583
XDR 0.816616
XOF 656.512961
XPF 119.331742
YER 274.819021
ZAR 19.662788
ZMK 10367.582559
ZMW 21.681643
ZWL 370.879256
Refugiados norcoreanos añoran a sus familias detrás de una frontera impenetrable
Refugiados norcoreanos añoran a sus familias detrás de una frontera impenetrable / Foto: ANTHONY WALLACE - AFP

Refugiados norcoreanos añoran a sus familias detrás de una frontera impenetrable

Después de hacer una reverencia y dar una ofrenda de fruta y pescado seco, Ryh Jae-hong tira una copa de alcohol hacia la cerca de alambre de púas que separa la isla surcoreana de Gyodong de Corea del Norte.

Tamaño del texto:

Los surcoreanos realizan este ritual fúnebre durante el festival Chuseok, que celebra la cosecha otoñal, en altares levantados a lo largo de la frontera para honrar a sus familiares que permanecieron en el Norte.

A solo dos kilómetros del altar de Manghyangdae, frente a la punta norte de Gyodong, agricultores norcoreanos trabajan la tierra bajo banderas rojas y un cercano letrero gigante que dice "¡Viva el socialismo!"

"Ellos están allí, espero que estén bien", dice Ryh. Su padre huyó al sur al final de la Guerra de Corea en los años 1950, pero su abuela y otros familiares quedaron atrás y no volvió a saber de ellos.

La isla Gyodong, en el delta del río Han, recibió a miles de desplazados durante la guerra.

Muchos cruzaron en barcos pequeños o a nado cuando las fuerzas chinas, aliadas con los norcoreanos, avanzaron sobre el pueblo de Yeonbaek.

No sabían entonces que sería su último cruce.

Los desplazados encontraron algo de consuelo en las golondrinas de la isla, que según la leyenda, mandan mensajes a través de la frontera más impenetrable del mundo.

Telescopios instalados en el altar de Manghyangdae son su único medio de ver lo que fue su hogar, al otro de la cerca de púas.

Muchos refugiados de primera generación han muerto, y entre los pocos que siguen vivos hay una profunda tristeza.

- Reunificación esperada -

"Somos un pueblo de corazones rotos. Aunque hoy tenemos abundancia, mis padres, hermanos y hermanas todos siguen en Corea del Norte", lamentó Chai Jae-ok, de 94 años.

"Vine al Sur y tuve que abandonarlos. ¿De qué sirve vivir con lujos si no puedo verlos de nuevo? Día y noche, no paro de llorar esperando una reunificación".

"Quiero ver que suceda antes de cerrar los ojos para siempre", expresó el anciano.

Pero su sueño permanece esquivo por ahora.

Corea del Norte expresó recientemente su disposición de retomar el diálogo con Estados Unidos, pero también dejó claro que no pretende hablar con el Sur y calificó a Seúl como un "Estado hostil".

Pyongyang desmanteló todas las instituciones dedicadas a la reunificación y demolió las carreteras y vías férreas que conectan a los dos países, construidas en períodos de distensión en los años 2000.

- Gran dolor -

"Mi único deseo es que incluso si no hay reunificación durante mi vida, que un intercambio entre el Norte y el Sur me permita al menos llorar en la tumba de mis padres", dice Chai.

"Está a solo seis kilómetros de aquí. En coche son solo 10 minutos. ¿Existe dolor más grande?", preguntó.

Min Ok-sun, de 92 años, dejó a sus padres y cuatro hermanos en el Norte.

"Dejé mi patria a los 17 y nunca los vi de nuevo", recuerda.

Se casó con otro refugiado en Gyodong, Kim Ching-san, un excombatiente de 96 años que realizaba misiones de infiltración en el Norte.

"Cuando veo los pájaros regresar a sus nidos al ponerse el sol, pienso que los humanos también tenemos necesidad de volver a casa. Es nuestro instinto", dice Kim.

"Mi esposa y yo tenemos formas diferentes de lidiar con la añoranza por nuestra patria. Ella se consuela con cosas simples, como acurrucarse debajo de una manta. Yo no puedo olvidar", admite.

"Cada día lucho por dentro, como si aún estuviera en guerra. Por eso me veo más viejo que ella".

Refugiados y otros ancianos se reúnen en días festivos en Gyodong para cantar viejas baladas coreanas de la época bajo ocupación japonesa, de 1910 a 1945.

"Son canciones que todo el mundo en el Sur y el Norte conocían antes de la división", cuenta Chang Gwang-hyuck, un voluntario que dirige las sesiones y cuyo abuelo venía del Norte.

"Reflejan las aspiraciones y emociones de la gente en ese tiempo. Lo que estos ancianos más desean es aliviar su nostalgia", asegura Chang.

"Cuando veo esta gente que dejó sus casas a los 20 y no ha podido regresar, siento una profunda tristeza".

T.Furrer--NZN