El izquierdista Roberto Sánchez se declara confiado en pasar al balotaje presidencial en Perú
El candidato de izquierda radical en las presidenciales de Perú, Roberto Sánchez, quien remonta en los resultados parciales, se declaró confiado este martes en pasar a la segunda vuelta contra Keiko Fujimori, en una entrevista con la AFP.
Los conteos oficiales de las convulsas elecciones del domingo, prolongadas hasta el lunes por retrasos y problemas logísticos, dan como favorita a la candidata de derecha populista Keiko Fujimori, con cerca de 17% de los votos válidos, al 87% de las actas contabilizadas.
La siguen en una apretada lucha el ultraconservador y exalcalde de Lima Rafael López Aliaga (12%) y el socialista Roberto Sánchez, candidato de Juntos por el Perú (11,8%).
Unas proyecciones publicadas el lunes por la consultora Ipsos colocaban a Sánchez con mejores posibilidades de acceder a una segunda vuelta. Los votos de fuera de Lima han demorado más en ser procesados.
"Vamos con tranquilidad, con serenidad, estamos confiados en el respaldo de nuestro pueblo (...) porque las actas no mienten", dijo Roberto Sánchez. "Estas elecciones se tienen que respetar", agregó.
Marcadas por fallas en la entrega de papeletas de votación y ánforas, las presidenciales fueron cuestionadas por López Aliaga.
El ultraderechista reunió el martes a cientos de sus leales para protestar frente al máximo tribunal electoral en Lima. Allí dio un plazo de "24 horas" a la institución para anular los comicios, en los que denuncia "un fraude".
Interrogado sobre su plan de gobierno, Sánchez, psicólogo de 57 años, aseguró que apuesta por "una nueva Constitución" y un "Estado plurinacional" que comparta el poder con los pueblos nativos.
"Hay un inmenso deseo de cambio" entre las poblaciones excluidas, indicó el parlamentario y exministro de Pedro Castillo.
Con un sombrero campesino que recordaba al expresidente preso Pedro Castillo, el candidato invocó a "las fuerzas democráticas, la comunidad internacional" a vigilar el escrutinio.
Castillo fue elegido en 2021 para gobernar cinco años, pero solo duró 17 meses en el cargo. El Parlamento lo destituyó tras su fallido intento de disolverlo. Fue condenado a más de 11 años de cárcel por rebelión.
"Será liberado por nuestro gobierno, en correspondencia a la prerrogativa presidencial que otorga" la facultad de indultarlo, aseguró Sánchez.
Más de 27 millones de electores fueron llamados a elegir presidente y, por primera vez desde 1990, diputados y senadores. En julio se restablecerá un Congreso bicameral en Perú, donde el sufragio es obligatorio.
E.Schneyder--NZN