Zürcher Nachrichten - El cielo puede esperar: la vida con más de 110 años

EUR -
AED 4.240175
AFN 72.738255
ALL 96.17702
AMD 434.215423
ANG 2.066785
AOA 1058.745466
ARS 1612.053897
AUD 1.622129
AWG 2.078234
AZN 1.976838
BAM 1.957673
BBD 2.319658
BDT 141.335218
BGN 1.973525
BHD 0.436011
BIF 3420.057227
BMD 1.154575
BND 1.471902
BOB 7.959615
BRL 5.997436
BSD 1.151722
BTN 106.372769
BWP 15.651534
BYN 3.45502
BYR 22629.662253
BZD 2.316646
CAD 1.581865
CDF 2615.111973
CHF 0.906515
CLF 0.026533
CLP 1047.672158
CNY 7.951382
CNH 7.939542
COP 4272.630328
CRC 539.92123
CUC 1.154575
CUP 30.596227
CVE 110.370594
CZK 24.433126
DJF 205.084235
DKK 7.47264
DOP 70.307874
DZD 152.49491
EGP 60.475578
ERN 17.318619
ETB 179.826801
FJD 2.547684
FKP 0.865294
GBP 0.863541
GEL 3.129059
GGP 0.865294
GHS 12.550007
GIP 0.865294
GMD 84.860843
GNF 10094.614005
GTQ 8.823442
GYD 240.990561
HKD 9.049538
HNL 30.487432
HRK 7.536374
HTG 151.0939
HUF 388.231453
IDR 19540.020611
ILS 3.569195
IMP 0.865294
INR 106.739556
IQD 1508.937096
IRR 1517111.030971
ISK 143.606336
JEP 0.865294
JMD 181.204932
JOD 0.818573
JPY 183.209056
KES 149.344238
KGS 100.96799
KHR 4622.402328
KMF 493.002867
KPW 1039.092206
KRW 1715.258568
KWD 0.353889
KYD 0.959914
KZT 555.018594
LAK 24718.54168
LBP 103149.932317
LKR 358.701624
LRD 210.791669
LSL 19.269953
LTL 3.409158
LVL 0.698391
LYD 7.372904
MAD 10.801534
MDL 20.094137
MGA 4794.839797
MKD 61.646581
MMK 2424.726099
MNT 4123.103378
MOP 9.297555
MRU 45.821235
MUR 53.699572
MVR 17.837555
MWK 1997.328183
MXN 20.355422
MYR 4.512649
MZN 73.789014
NAD 19.269953
NGN 1567.02341
NIO 42.390372
NOK 11.054203
NPR 170.198306
NZD 1.967424
OMR 0.443931
PAB 1.151902
PEN 3.937067
PGK 4.969755
PHP 68.712779
PKR 321.550404
PLN 4.258822
PYG 7465.978894
QAR 4.199718
RON 5.093402
RSD 117.432957
RUB 95.105991
RWF 1684.626307
SAR 4.334863
SBD 9.288763
SCR 16.489423
SDG 693.899631
SEK 10.700517
SGD 1.473168
SHP 0.86623
SLE 28.400322
SLL 24210.864673
SOS 657.134385
SRD 43.440844
STD 23897.363242
STN 24.523462
SVC 10.078599
SYP 127.67951
SZL 19.270432
THB 37.282949
TJS 11.040663
TMT 4.052557
TND 3.395549
TOP 2.779938
TRY 51.051155
TTD 7.815443
TWD 36.74895
TZS 3006.200215
UAH 50.602123
UGX 4348.159972
USD 1.154575
UYU 46.824798
UZS 13978.312799
VES 517.02793
VND 30365.312105
VUV 138.078881
WST 3.156265
XAF 656.590861
XAG 0.014531
XAU 0.000231
XCD 3.120296
XCG 2.075977
XDR 0.816454
XOF 656.482724
XPF 119.331742
YER 275.423263
ZAR 19.209368
ZMK 10392.557279
ZMW 22.467787
ZWL 371.772552
El cielo puede esperar: la vida con más de 110 años
El cielo puede esperar: la vida con más de 110 años / Foto: Nicolas Tucat - AFP/Archivos

El cielo puede esperar: la vida con más de 110 años

En su residencia de ancianos del sur de Francia, la hermana André deja siempre su puerta abierta por si alguien quiere pasar a saludar. A sus 118 años, la que quizá sea la mujer más anciana del mundo, no aborrece las visitas.

Tamaño del texto:

Lucile Randon, más conocida como la hermana André, ya era la decana de los franceses. El lunes, tras el anuncio del deceso de la mujer más anciana del mundo, la japonesa Kane Takana, 13 meses mayor que ella, la religiosa francesa superó una nueva etapa.

"Una etapa", comentó sonriendo su secretario de prensa, David Tavella. "Su objetivo final es batir a Jeanne Calment", otra francesa, fallecida a los 122 años en Arles (sur de Francia) en 1997.

"Ella está feliz, le gusta que le prestemos atención e inmediatamente pensó en todo el personal" del establecimiento para personas mayores dependientes en el que vive, añadió Tavella, en declaraciones a la AFP.

La hermana André, de rostro delicado y memoria abismal, se presenta siempre vestida de monja, con un velo azul.

Cuando un equipo de la AFP se reunió con ella en la localidad francesa de Toulon, a orillas del Mediterráneo, la mujer parecía limitarse a esperar la mayor parte del tiempo, sentada en su silla de ruedas, con la cabeza gacha.

Con sus ojos, que ya dejaron de ver, cerrados, quizás piensa, reza, dormita.

En su habitación hay una cama individual, una virgen y una radio apagada desde hace meses... La marcha del mundo le preocupa demasiado. En aquel entonces, confió que deseaba "morir rápidamente".

Su jornada empieza pronto. "A las 07H00 me levantan y me sientan a la mesa". A continuación, la trasladan a la capilla, donde Lucile Randon, que tomó el hábito con más de 40 años, escucha el oficio cada mañana.

"Es terrible no poder hacer nada sola", se queja esta mujer que trabajó hasta finales de los años 70 y que cuando tenía 100 años se ocupaba aún de residentes más jóvenes que ella.

Pero conserva lo más bonito, a su juicio, el contacto con los demás. "Me alegra cuando vienen a hacerme compañía, como David. David es un encanto, ¿lo conoce?", dice con su mano enlazada a la de su confidente.

David Tavella, animador en esta residencia de ancianos de Toulon (sureste de Francia) a orillas del mar Mediterráneo, gestiona las solicitudes de periodistas de todo el mundo.

Y los regalos y cartas. El presidente francés Emmanuel Macron, su 18º jefe de Estado, envió por escrito a la anciana sus mejores deseos para 2022, que concluyó con un "muy respetuosamente" para la ocasión.

- Hasta 122 años -

Así las cosas, ¿es Lucile Randon, nacida el 11 de febrero de 1904 en Alès (sur), la decana de la humanidad? Quizá lo sea, hasta que se demuestre lo contrario. Pues, en el pasado, ya ocurrió que personas aún más mayores terminaron sacudiendo los datos de la base científica IDL (International Database on Longevity), tras darse a conocer por el libro Guinness de los Récords.

Cuando se trata de la esperanza de vida, se cita a menudo Japón o las "zonas azules", regiones remotas de Cerdeña (Italia), Grecia o Costa Rica que cuentan con un gran número de centenarios. Francia, menos.

Sin embargo, en la turística Provenza francesa vivió Jeanne Calment, la persona que vivió más tiempo en la historia de la humanidad y cuyo estado civil pudo validarse. Murió en Arles a los 122 años.

André Boite también vive en el sur de Francia. A sus 111 años, es uno de los pocos hombres del mundo "supercentenarios" (más de 110 años), sigue residiendo en su casa en Niza y le gusta vestir traje con chaleco.

Según la oficina de estadísticas Insee, unos 30.000 centenarios viven en Francia y 40 superan los 110 años. En el mundo había medio millón de centenarios en 2015, según la ONU, que proyecta 25 millones para 2100.

Pero, ¿cómo viven su longevidad?

- Esperando la muerte -

Cuando se le recuerda a Hermine Saubion, que tiene 110 años, responde: "Aguanto".

La supercentenaria acaba de despertarse de una siesta en su silla de ruedas a la entrada del restaurante de su residencia de ancianos en Banon (sureste), pueblo situado entre colinas pobladas de robles y pinos.

Su bello rostro cobra vida, aparece una gran sonrisa, una mirada intensa. La mujer no tiene problemas de salud, sino incapacidades físicas y una sordera severa que la aísla.

Sólo entiende fragmentos de oraciones, pero no renuncia a su vida en sociedad. Cuando Annick, otra residente del centro donde vive desde hace dos años, pasa cerca, le grita: "¡Vamos, siéntate!".

"Si se queda demasiado tiempo sola en un lugar, no duda en manifestar su disconformidad", confirma Julien Fregni, un trabajador social.

Esta marsellesa, que conoció un gran amor antes de cuidar a su madre viuda, nunca buscó la longevidad, sólo llegó. Al igual que su hermana Emilienne, de 102 años, otra centenaria de la residencia.

La hermana André tampoco tiene problemas de salud, más allá de la rigidez muscular y articular ligada a su inmovilidad y toma muy pocos medicamentos al día, sin duda "uno de sus secretos de longevidad", según su médica Geneviève Haggai-Driguez.

Sobrevivió sin problemas al covid-19, que le provocó un poco de cansancio. "Cuando hablamos con ella, asegura: 'De todas formas, tuve la gripe española'", explica la doctora.

Los especialistas constataron de hecho que los ancianos nacidos antes de la epidemia de gripe española de 1918 resistieron mejor al covid-19 que los nacidos después.

No muy lejos, en Valréas, vive Aline Blaïn, una exmaestra de 110 años. Autoritaria y dulce a la vez, a esta "estrella" de su residencia le gusta hojear la revista Paris Match.

"Lo más importante para mí es la visita de mi hija, de las pequeñas", asegura. A sus 76 años, su hija Monique cuida de ella casi diariamente.

Aunque se muestran resistentes, estas personas han visto desaparecer a muchos a su alrededor y ya no tienen a nadie con quien compartir su historia de vida.

A Aline Blaïn le gustaría que se olvidaran de su edad. "De todas formas, ya no tengo edad", asegura.

Sobre la muerte, hablan sin tabú, es su día a día. "Esperamos", asegura Hermine. "Esperamos el final, la muerte, que un día llegará".

La hermana André se siente preparada. "Pasar todo el día sola con tu dolor no es divertido", pero "Dios no me escucha, debe estar sordo".

- Pasión y coquetería -

La ciencia no ha logrado todavía desvelar el secreto de esta longevidad. "No tenemos ninguna certeza, sino hipótesis", asegura Jean-Marie Robine, demógrafo y gerontólogo.

El experto cita la riqueza económica, la democracia "e incluso la socialdemocracia", los factores nutricionales con "dos grandes regímenes alimentarios: el japonés (pescado, verduras) y el mediterráneo".

A todo esto se suman las características propias de la persona, los genes o la ausencia de genes vinculados a factores de riesgo.

"Jeanne Calment cumplía todos los requisitos de longevidad. Tenía un estilo de vida impecable. Empezó a fumar a los 25 años, pero solo un cigarrillo al día, y bebía un dedo de oporto por la noche", explica Catherine Levraud, jefa de geriatría del centro hospitalario de Arles.

Daniela S. Jopp, profesora de psicología del envejecimiento de la universidad suiza de Lausana, cita también el "optimismo", que está vinculado a "mecanismos del sistema inmunitario".

La coquetería podría ser otro para Hermine, que exige bonitos peinados como sus dos moñitos que llama cariñosamente "los cuernos del diablo", y para Aline, que pide vestidos y chalecos que combinen.

Porque, como dice la hermana André, lo más importante en la vida es "compartir un gran amor y no ceder en cuanto a sus necesidades".

P.Gashi--NZN