Zürcher Nachrichten - Cuando la desinformación imita el fact-checking para engañar mejor

EUR -
AED 4.210812
AFN 73.953132
ALL 91.577058
AMD 416.317563
ANG 2.052795
AOA 1051.412698
ARS 1736.228698
AUD 1.611801
AWG 2.066708
AZN 1.944432
BAM 1.956352
BBD 2.310052
BDT 140.849774
BGN 1.930198
BHD 0.432424
BIF 3445.973105
BMD 1.146579
BND 1.461792
BOB 12.616618
BRL 5.8714
BSD 1.146924
BTN 109.57342
BWP 15.533386
BYN 3.474581
BYR 22472.944111
BZD 2.306761
CAD 1.610209
CDF 2648.596855
CHF 0.939139
CLF 0.027494
CLP 1085.500715
CNY 7.676808
CNH 7.680496
COP 3673.535223
CRC 511.746743
CUC 1.146579
CUP 30.384338
CVE 110.29759
CZK 24.343072
DJF 204.247677
DKK 7.475619
DOP 68.189553
DZD 153.413415
EGP 59.201987
ERN 17.198682
ETB 185.487388
FJD 2.566275
FKP 0.857583
GBP 0.857796
GEL 2.97537
GGP 0.857583
GHS 13.258802
GIP 0.857583
GMD 84.272234
GNF 10082.847285
GTQ 8.752472
GYD 239.887742
HKD 8.993362
HNL 30.787157
HRK 7.53623
HTG 149.902985
HUF 361.505085
IDR 20428.594144
ILS 3.45963
IMP 0.857583
INR 109.597395
IQD 1502.524296
IRR 1576373.837385
ISK 138.39736
JEP 0.857583
JMD 180.881079
JOD 0.812937
JPY 180.156762
KES 148.435929
KGS 100.268095
KHR 4653.314044
KMF 493.029178
KPW 1031.921268
KRW 1554.325539
KWD 0.354029
KYD 0.95577
KZT 512.931557
LAK 25693.367567
LBP 102709.751995
LKR 377.486598
LRD 198.426033
LSL 18.604654
LTL 3.385549
LVL 0.693554
LYD 7.311065
MAD 10.953393
MDL 20.168695
MGA 5023.44047
MKD 61.537377
MMK 2406.691572
MNT 4124.022015
MOP 9.265717
MRU 45.923968
MUR 54.64577
MVR 17.726175
MWK 1988.870308
MXN 19.768807
MYR 4.671229
MZN 73.267399
NAD 18.604329
NGN 1517.921009
NIO 42.21192
NOK 10.802819
NPR 175.301979
NZD 1.999564
OMR 0.440846
PAB 1.146929
PEN 3.874594
PGK 5.109443
PHP 71.717931
PKR 317.848257
PLN 4.347299
PYG 6824.927284
QAR 4.169377
RON 5.267041
RSD 117.407394
RUB 96.713936
RWF 1692.87805
SAR 4.305596
SBD 9.202456
SCR 15.759206
SDG 689.649682
SEK 11.243288
SGD 1.461412
SHP 0.857159
SLE 28.263471
SLL 24043.174443
SOS 655.430781
SRD 43.238061
STD 23731.865837
STN 24.50692
SVC 10.035834
SYP 14907.817604
SZL 18.599333
THB 37.986016
TJS 10.580588
TMT 4.013026
TND 3.379954
TOP 2.760686
TRY 55.975863
TTD 7.793303
TWD 36.29369
TZS 3029.851597
UAH 51.38471
UGX 4473.2632
USD 1.146579
UYU 46.053005
UZS 13550.826604
VES 976.12987
VND 29828.246992
VUV 135.642251
WST 3.154276
XAF 655.957
XAG 0.017461
XAU 0.000265
XCD 3.098687
XCG 2.067111
XDR 0.810691
XOF 655.957
XPF 119.331742
YER 271.223487
ZAR 18.611737
ZMK 10320.582809
ZMW 22.337405
ZWL 369.1979
SSP 6549.865507
MXV 2.240663
Cuando la desinformación imita el fact-checking para engañar mejor
Cuando la desinformación imita el fact-checking para engañar mejor / Foto: Fadel Senna - AFP

Cuando la desinformación imita el fact-checking para engañar mejor

La desinformación y la propaganda política a menudo son difundidas con recursos que imitan y distorsionan los códigos del periodismo de verificación -o "fact-checking"-, lo cual aumenta la confusión en la guerra de la información que ha quedado en evidencia durante el conflicto en Ucrania.

Tamaño del texto:

A primera vista, "WarOnFakes" parece un sitio de fact-checking como cientos de otros, muchos de los cuales pertenecen a medios de comunicación conocidos. El sitio ruso, replicado en redes sociales por algunas cuentas oficiales de autoridades rusas, afirma "no ser político", sino proporcionar "información imparcial sobre lo que ocurre en Ucrania".

Utiliza por ejemplo capturas de pantalla etiquetadas con alertas de "FAKE" o flechas y círculos en las fotos. Todos estos son códigos de fact-checking, un formato especializado de la verificación de contenido público. Pero varios artículos llaman la atención, como el que dice: "Falso: un hospital de maternidad atacado en Mariúpol".

Mediante el uso (equivocado) de un programa informático de geolocalización, el texto pretende demostrar que un hospital de maternidad en esa ciudad ucraniana no fue atacado, con lo que contradice los relatos de los testigos y las imágenes publicadas en la prensa internacional tras el bombardeo del 9 de marzo pasado en contra del hospital pediátrico.

Sin pruebas, el texto afirma que el ataque no fue más que un "montaje" de los ucranianos y se hace eco de la retórica del Kremlin.

Como una forma de aumentar la confusión, el sitio también denuncia contenidos desinformativos "reales" que pueden ser desfavorables para Rusia. Es el caso del video de una niña que se enfrenta a un soldado, compartido por los usuarios como si mostrara a una niña ucraniana encarando a un ruso. En realidad, se trata de una niña palestina que enfrentó a un militar israelí en 2012.

- Moneda de cambio -

El uso indebido del fact-checking no se inicia con este conflicto. Los equipos de AFP ya han detectado varios ejemplos similares en Etiopía, Brasil y China, entre otros.

El perfil de "Verdade dos Fatos" en Twitter, por ejemplo, se propone "comprobar" el contenido publicado por las agencias de verificación, autodenominándose como "el primer fact-checking de fact-checking en Brasil". Al afirmar que se basa en información "pública y notoria", la cuenta contradice información difundida por instituciones nacionales e internacionales fiables.

"El fact-checking se está convirtiendo en una moneda de cambio" en la guerra de la información, destaca Pascal Froissart, profesor e investigador de comunicación en la Universidad de París-8.

"Desde un punto de vista estratégico, es muy eficaz", continúa, y sostiene que "esta comprobación partidista de los hechos es practicada abiertamente por los partidos políticos en las democracias".

En Ucrania en particular, "vemos el apogeo de esto con todo un proceso de reescritura, que llega hasta el revisionismo histórico, reinventando los hechos", asegura.

La comunicación se ha reapropiado de "todos los formatos periodísticos", y "lo mismo ocurre hoy con el fact-checking, porque tiene la capacidad de convencer", añade Laurent Bigot, de la Universidad de Tours.

"Es una herramienta que tiene la ventaja añadida de decirle a la gente 'lo que te han dicho no es verdad, pero lo que decimos nosotros sí'", explica el profesor e investigador de periodismo.

- Credibilidad -

"Lo que están haciendo los 'falsos' fact-checkers es robar la credibilidad del concepto, imitando sus métodos", señala Peter Cunliffe-Jones, investigador de la Universidad de Westminster, en Londres, y uno de los responsables de la International Fact-Checking Network (IFCN), que agrupa a medios especializados, entre ellos la AFP.

La verificación de imágenes es una "fuente de información de confianza, por lo que es muy fácil utilizar este 'atajo' de credibilidad para abusar de esa confianza", comenta Anne Kruger, directora en Asia-Pacífico de First Draft, una ONG de combate a la desinformación.

En una época en la que los medios de comunicación son muy criticados, en la que los límites entre periodismo, opinión y comunicación son difusos, "resulta confuso para el público, que tiene aún más dificultades para orientarse", afirma Laurent Bigot.

Entonces, ¿cómo orientarse en este escenario?

Lo que importa es la fuente, coinciden los expertos, que señalan la importancia de la educación mediática desde una edad muy temprana: ¿Qué organización ha producido la verificación y quién la financia, por ejemplo?

"Por un lado, vemos garantías de metodologías rigurosas que no tienen más motivación que la de informar, mientras que, por el otro lado, nos encontramos con una especie de señuelo", dice también Laurent Bigot.

Peter Cunliffe-Jones insiste en el cumplimiento de los códigos de prácticas de fact-checking, como los de la IFCN.

"Lo principal es la transparencia de la organización que realiza el fact-check, la metodología utilizada y el aporte de pruebas verificables", resume.

P.E.Steiner--NZN