Debacle laborista en elecciones locales británicas que potencian a partido antiinmigración Reform UK
El primer ministro británico, el laborista Keir Starmer, declaró el viernes que descarta dimitir, pese a los "duros" resultados en las elecciones locales para su partido, que sufrió una importante pérdida de escaños, registrándose un fuerte avance de la formación antiinmigración Reform UK.
Para el partido de Starmer, los resultados fueron más dolorosos con la pérdida del poder en el Parlamento de Gales, por primera vez desde la descentralización en 1999, en unas elecciones autonómicas ganadas por el partido nacionalista de izquierdas Plaid Cymru.
"No voy a marcharme y sumir al país en el caos. Los resultados son duros, muy duros, y no voy a maquillarlos", dijo Starmer, después de que su partido, perdiera a cientos de concejales en Inglaterra.
"Esto duele, y debe doler, y yo asumo la responsabilidad", añadió.
El viernes por la noche, el Partido Laborista había perdido cerca de 700 concejales y 20 ayuntamientos, mientras que Reform UK había ganado unos 1.000 representantes locales.
El Partido Laborista cedió por ejemplo a Reform UK las riendas de Sunderland (norte), uno de sus bastiones obreros históricos.
"Los laboristas ganaron las elecciones generales de 2024 principalmente porque los conservadores eran profundamente impopulares tras 14 años en el gobierno", afirma a la AFP, Mark Garnett, analista político y exprofesor de la Universidad de Leicester.
Para Garnett, las elecciones locales "muestran que el Partido Laborista ha tardado menos de dos años en volverse igual de impopular, si no incluso más. Ha estado perdiendo apoyo frente a Reform UK por la derecha y el Partido Verde por la izquierda".
El líder de Reform UK, Nigel Farage, celebró los resultados, estimando que demuestran que su partido "ha llegado para quedarse". "Estamos asistiendo a un cambio histórico en la política británica", afirmó Farage.
- Avance de Reform UK -
"Somos competitivos en todas las regiones del país. Somos el partido más nacional, hemos llegado para quedarnos", añadió el líder de Reform UK.
En total, más de 5.000 escaños locales estaban en juego en estas elecciones en Inglaterra, de un total que supera los 16.000.
En estas elecciones no se votó por las alcaldías de ciudades como Londres, aunque sí en los consejos municipales de 32 de sus distritos. La elección del alcalde de la capital está prevista en 2028.
Tampoco se eligieron los máximos responsables de ciudades como Liverpool o Newcastle, ni hubo votaciones en Mánchester o Birmingham, pero sí en sus áreas metropolitanas (Greater Manchester y West Midlands, respectivamente).
Los conservadores, liderados por Kemi Badenoch, perdieron cientos de concejales, aunque lograron mantener el control de Westminster, en el centro de Londres.
Los Verdes, que han girado hacia la izquierda bajo el liderazgo de Polanski, lograron la elección de 160 concejales y obtuvieron el control de varios ayuntamientos, incluido el de Hastings, en el sureste de Inglaterra.
Polanski, al celebrar la elección de Zoe Garbett como alcaldesa en el distrito londinense de Hackney, dijo que la política bipartidista está "muerta y enterrada".
- Gales y Escocia -
Para el partido de Starmer, los resultados fueron más dolorosos con la pérdida del Parlamento galés.
En las autonómicas de Escocia, cuando se había asignado poco más de la mitad de los 129 escaños de su Parlamento, los laboristas iban en cuarta posición.
El partido independentista Scottish National Party (SNP), en el poder desde hace 19 años, iba en primer lugar con 55 escaños, aunque por el momento sin mayoría absoluta garantizada.
La popularidad de Starmer ha caído tras una serie de errores, cambios de postura y polémicas, lo que ha despertado dentro de su partido la tentación de reemplazarlo en 10 Downing Street.
"Estas elecciones han sido vistas como un referéndum para Starmer. Algunos de sus partidarios pueden sentirse aliviados de que los resultados no hayan sido aún peores", afirma el analista Garnett.
La inmigración también concentra el descontento de muchos británicos, mientras que el número de migrantes clandestinos que llegaron a través del Canal de la Mancha desde 2018 se acerca a los 200.000.
La impopularidad de Starmer aumentó en los últimos meses por nombrar embajador en Washington a Peter Mandelson, pese a sus vínculos con el fallecido delincuente sexual estadounidense Jeffrey Epstein.
A.Wyss--NZN