La inteligencia francesa rompe con el grupo estadounidense de IA Palantir
Los servicios de inteligencia de Francia dejarán de trabajar con el gigante estadounidense de la IA Palantir, anunció este martes el primer ministro, Sébastien Lecornu, cuando los países europeos desconfían cada vez más de la fiabilidad de Estados Unidos.
"No podemos aceptar nuevas dependencias estratégicas en el ámbito digital", dijo Lecornu en un video publicado en redes sociales en el que anunciaba 655 millones de euros (760 millones de dólares) de nueva inversión pública para desarrollar la propia IA del país.
La decisión de la Dirección General de la Seguridad Interior (DGSI) de poner fin a su contrato con Palantir se produce después de que Washington decidiera la semana pasada cortar el acceso al potente modelo Fable, de la empresa de IA Anthropic, a los usuarios no estadounidenses.
Francia no debe "depender de la buena voluntad de ciertos socios, que son capaces de cerrar el grifo del acceso" a la inteligencia artificial, afirmó Lecornu.
A raíz de este incidente, varios candidatos a la elección presidencial francesa de 2027, desde la extrema derecha a la izquierda radical, llamaron a distanciarse de Estados Unidos en el desarrollo de la IA.
La filial francesa de Palantir no respondió de inmediato el martes a la solicitud de comentarios de la AFP.
La empresa fue cofundada por Peter Thiel, un multimillonario de Silicon Valley cercano al presidente estadounidense Donald Trump, con el apoyo de la CIA estadounidense.
Thiel trabajó, en particular, con el gobierno de Estados Unidos para identificar inmigrantes indocumentados y también objetivos en la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
Oenegés advirtieron que los productos de la empresa plantean riesgos relacionados con la vigilancia masiva, las vulneraciones de las libertades individuales y la protección de datos.
Pero Palantir insiste en que simplemente proporciona potentes servicios de procesamiento de datos que pueden ayudar a sacar a la luz información útil en el aluvión disponible para los organismos públicos y las grandes empresas.
A principios de este mes, parlamentarios británicos pidieron que su Servicio Nacional de Salud (NHS) pusiera fin a su propio contrato con la empresa estadounidense.
La alcaldía de Londres también bloqueó un intento de la Policía Metropolitana de la capital británica de trabajar con Palantir.
R.Schmid--NZN