Zürcher Nachrichten - La lucha de 30 años de un hombre para salvar a los chimpancés huérfanos de Sierra Leona

EUR -
AED 4.331285
AFN 75.468553
ALL 95.455853
AMD 435.133136
ANG 2.110613
AOA 1082.496254
ARS 1649.279971
AUD 1.625795
AWG 2.125489
AZN 2.009303
BAM 1.960362
BBD 2.374715
BDT 144.673819
BGN 1.967008
BHD 0.445031
BIF 3508.088307
BMD 1.179189
BND 1.49518
BOB 8.147963
BRL 5.795828
BSD 1.179039
BTN 111.34021
BWP 15.830843
BYN 3.332255
BYR 23112.111202
BZD 2.371308
CAD 1.612011
CDF 2670.864298
CHF 0.916177
CLF 0.026704
CLP 1051.00014
CNY 8.019372
CNH 8.014083
COP 4422.526062
CRC 542.013173
CUC 1.179189
CUP 31.248518
CVE 110.903223
CZK 24.334582
DJF 209.565995
DKK 7.476537
DOP 69.985351
DZD 155.960046
EGP 62.195977
ERN 17.68784
ETB 185.491052
FJD 2.574218
FKP 0.865474
GBP 0.864889
GEL 3.154379
GGP 0.865474
GHS 13.313508
GIP 0.865474
GMD 86.674958
GNF 10353.282886
GTQ 9.002953
GYD 246.714182
HKD 9.235117
HNL 31.390478
HRK 7.538916
HTG 154.379289
HUF 353.981307
IDR 20491.303919
ILS 3.421187
IMP 0.865474
INR 111.345548
IQD 1544.738045
IRR 1546506.829043
ISK 143.873347
JEP 0.865474
JMD 185.842514
JOD 0.836092
JPY 184.734208
KES 152.328133
KGS 103.085327
KHR 4728.549695
KMF 492.90156
KPW 1061.251335
KRW 1723.880942
KWD 0.36279
KYD 0.982687
KZT 544.929701
LAK 25889.102525
LBP 105596.406437
LKR 379.599647
LRD 216.385693
LSL 19.327363
LTL 3.48184
LVL 0.71328
LYD 7.458419
MAD 10.754655
MDL 20.163928
MGA 4911.324039
MKD 61.616155
MMK 2476.100645
MNT 4223.124889
MOP 9.507427
MRU 47.102764
MUR 55.210091
MVR 18.163925
MWK 2054.148249
MXN 20.255648
MYR 4.623647
MZN 75.362436
NAD 19.327358
NGN 1609.593864
NIO 43.293982
NOK 10.859513
NPR 178.160636
NZD 1.976185
OMR 0.453919
PAB 1.179144
PEN 4.04993
PGK 5.129916
PHP 71.358689
PKR 328.581553
PLN 4.239717
PYG 7202.120307
QAR 4.29269
RON 5.21945
RSD 117.297547
RUB 87.543025
RWF 1722.206041
SAR 4.459737
SBD 9.456429
SCR 16.459646
SDG 708.107537
SEK 10.86706
SGD 1.494391
SHP 0.880384
SLE 29.067455
SLL 24727.006491
SOS 673.91103
SRD 44.100547
STD 24406.83871
STN 24.939855
SVC 10.317092
SYP 130.375396
SZL 19.303765
THB 37.973479
TJS 11.001504
TMT 4.127163
TND 3.379601
TOP 2.839205
TRY 53.475102
TTD 7.990886
TWD 36.927538
TZS 3063.998569
UAH 51.791223
UGX 4417.888438
USD 1.179189
UYU 47.025255
UZS 14309.46312
VES 588.693738
VND 31022.113342
VUV 139.685143
WST 3.192143
XAF 657.487181
XAG 0.014668
XAU 0.00025
XCD 3.186819
XCG 2.124956
XDR 0.82014
XOF 657.402298
XPF 119.331742
YER 281.384102
ZAR 19.315951
ZMK 10614.123377
ZMW 22.449247
ZWL 379.698489
La lucha de 30 años de un hombre para salvar a los chimpancés huérfanos de Sierra Leona
La lucha de 30 años de un hombre para salvar a los chimpancés huérfanos de Sierra Leona / Foto: PATRICK MEINHARDT - AFP

La lucha de 30 años de un hombre para salvar a los chimpancés huérfanos de Sierra Leona

Bala Amarasekaran nunca pensó que administrar su reconocido santuario para chipancés huérfanos en Sierra Leona fuera realmente un trabajo, al cual llegó después de varios giros del destino.

Tamaño del texto:

En el Santuario para Chimpancés Tacugama, situado en un parque nacional no muy lejos de la capital, Freetown, acaricia la nariz y las mejillas de un joven simio, susurrando palabras de aliento.

Los chimpancés son más que el trabajo de la vida de Amarasekaran, son su familia. Lucha por ellos desde 1995, los alimenta y resguarda de incontables peligros en el oasis que creó.

"Nunca siento que vengo a trabajar porque los chimpancés son parte de mi vida. Es mi pasión, vengo a ver a mi familia", explica a la AFP.

Amarasekaran resguardó a los chimpancés de los ataques de rebeldes armados durante la guerra civil del país, la deforestación masiva e incluso la pandemia del ébola.

El Santuario de Tacugama se convirtió en el principal destino ecoturístico de Sierra Leona y un modelo de conservación ambiental en África occidental.

Los pequeños simios que visita Amarasekaran son aún tímidos, recién llegados tras vivir experiencias traumáticas, y en espera de ser incluidos en un grupo más grande.

Los huérfanos, parte de una supespecie gravemente amenazada, suelen llegar desnutridos o heridos de bala o machete, a veces después de ser vendidos por cazadores furtivos.

El santuario situado en el Parque Nacional de la Península Occidental, será su hogar para siempre. Allí son rehabilitados antes de ser liberados en las decenas de hectáras de área silvestre protegida, que alberga numerosos primates.

- Por accidente -

Amarasekaran, de 64 años y contador de formación, nunca se imaginó dedicarse a proteger simios. "Todo ocurrió por accidente", relata, quien llegó a Sierra Leona a los 17 años junto a su madre desde Sri Lanka.

En 1988, mientras viajaba por una zona rural con su esposa, Sharmila, la pareja recién casada se sorprendió al descubrir un chimpancé bebé atado a un árbol en una aldea, desnutrido y deshidratado.

"Nos lo llevamos, de lo contrario habría muerto y lo cuidamos como a un niño", detalla. Bruno, como fue llamado, vivió con Amarasekaran durante casi siete años hasta que se construyó el santuario.

La pareja quedó sorprendida por las emociones del simio y descubrió que los chimpancés tenían "el mismo tipo de necesidades de afecto" que los humanos, comenta Amarasekaran.

Esto incluye "celos y amor", y el hecho de que "pueden enojarse sin razón", añade.

La familia creció a medida que los Amarasekaran acogieron hasta siete chimpancés a la vez antes de que se abriera el santuario. A veces se escapaban de la casa, causando daños en las propiedades de los vecinos o robaban pan a los transeúntes.

"Yo era el enemigo públic", relata Amarasekaran, quien encontraba facturas de reparaciones de parte de sus vecinos al regresar a casa.

– Numerosos desafíos –

Tras una reunión decisiva con la reconocida primatóloga Jane Goodall, invitada a Sierra Leona en 1993, Amarasekaran consiguió financiación de la Unión Europea y recibió luz verde de su propio país para abrir el primer santuario de chimpancés rescatados.

Los donantes le pidieron que asumiera el cargo de director, dada su experiencia.

En ese momento pensó dedicar uno o dos años al proyecto, capacitar personal y luego entregar el santuario. Pero terminó pasando ocho horas seguidas en el bosque con los chimpancés, llevándolos a hacer caminatas.

"No me di cuenta de que se convertirían en una parte muy importante de mi vida", relata.

Gracias a Amarasekaran y su campaña de concienciación, el gobierno declaró al chimpancé como "animal nacional de Sierra Leona" en 2019.

A lo largo de los años el santuario afrontó muchos desafíos. Durante la guerra civil, que asoló el país entre 1991 y 2002, fue atacado dos veces por rebeldes y completamente saqueado.

Después de que Amarasekaran negociara con ellos, perdonaron la vida del personal y de los chimpancés, dijo, pero hubo escasez de alimentos.

Luego la epidemia de ébola representó una amenaza existencial tanto para los humanos como para los simios. El centro cerró durante un año y los cuidadores se mudaron dentro del recinto.

El mismo sistema se aplicó durante algunos meses en la epidemia de Covid-19.

– Hasta el "último aliento" –

Hoy en día Amarasekaran y sus equipos están involucrados en la protección ambiental en todo el país. Trabajan con unas cien comunidades para promover medios de vida más sostenibles, incluyendo la construcción de escuelas, la mejora del acceso al agua y la ayuda en agricultura y ganadería.

A cambio los habitantes de las aldeas "tienen que proteger el medio ambiente y a los chimpancés en su bosque", detalla Amarasekaran.

"Funciona bien", afirma. Su objetivo es proteger a los chimpancés en estado salvaje y evitar que necesiten el santuario.

Amarasekaran se mantiene humilde a pesar del colosal trabajo que realizó y de la fama que alcanzó incluso tan lejos como Sri Lanka.

Pero ante el alarmante aumento de la deforestación y la ocupación ilegal del parque nacional donde se encuentra el refugio, toma medidas drásticas. Desde finales de mayo mantiene cerrado el santuario como forma de protesta y forzar al gobierno a actuar.

Sin embargo hasta ahora no obtuvo respuesta y las consecuencias para el santuario —que depende del dinero del turismo y de donaciones— pesan sobre Amarasekaran.

Además prepara a su equipo para que asuma la responsabilidad operativa, aunque está seguro de seguir involucrado "hasta el último aliento".

Busca que los cuidadores formen sus propios vínculos con los chimpancés. Es fácil desarrollar una relación especial con algunos, al igual que ocurre entre humanos. Amarasekaran tuvo una conexión particular con Bruno, Julie y Philipp, ya fallecidos.

Hoy en día le gusta visitar a Mac, Mortes y Abu. "Estos son mis amigos", insiste.

T.L.Marti--NZN