Zürcher Nachrichten - La lucha de 30 años de un hombre para salvar a los chimpancés huérfanos de Sierra Leona

EUR -
AED 4.246429
AFN 76.887634
ALL 93.189144
AMD 423.342651
AOA 1060.176801
ARS 1724.882575
AUD 1.635501
AWG 2.082489
AZN 1.97002
BAM 1.961391
BBD 2.328337
BDT 143.102254
BHD 0.435984
BIF 3453.955207
BMD 1.156136
BND 1.481323
BOB 13.739522
BRL 5.876989
BSD 1.155995
BTN 110.001186
BWP 15.603479
BYN 3.442212
BYR 22660.258427
BZD 2.324897
CAD 1.613446
CDF 2615.761404
CHF 0.934181
CLF 0.026749
CLP 1056.199727
CNY 7.801146
CNH 7.796152
COP 3650.105178
CRC 525.509359
CUC 1.156136
CUP 30.637594
CVE 110.646682
CZK 24.258158
DJF 205.46888
DKK 7.477932
DOP 67.345355
DZD 153.688625
EGP 57.293288
ERN 17.342035
ETB 184.982115
FJD 2.553384
FKP 0.859288
GBP 0.856968
GEL 3.017966
GGP 0.859288
GHS 13.596606
GIP 0.859288
GMD 84.980421
GNF 10145.090599
GTQ 8.820142
GYD 241.849406
HKD 9.067746
HNL 31.077375
HRK 7.536622
HTG 151.150865
HUF 363.096405
IDR 20580.370421
ILS 3.468234
IMP 0.859288
INR 109.992259
IQD 1515.115748
IRR 1590322.371805
ISK 142.598215
JEP 0.859288
JMD 183.583315
JOD 0.819746
JPY 182.445186
KES 148.887592
KGS 101.104505
KHR 4685.244046
KMF 492.514185
KRW 1627.712241
KWD 0.356853
KYD 0.963346
KZT 541.784389
LAK 26108.437325
LBP 103531.946431
LKR 387.745291
LRD 209.896866
LSL 18.648909
LTL 3.413768
LVL 0.699335
LYD 7.358849
MAD 10.757887
MDL 20.102303
MGA 4982.944983
MKD 61.70777
MMK 2427.367709
MNT 4157.510076
MOP 9.34149
MRU 46.349915
MUR 54.396619
MVR 17.862733
MWK 2008.207995
MXN 19.811776
MYR 4.728715
MZN 73.882892
NAD 18.78764
NGN 1577.963717
NIO 42.540713
NOK 10.99759
NPR 176.001898
NZD 1.961547
OMR 0.442559
PAB 1.15598
PEN 3.913564
PGK 5.112721
PHP 70.183258
PKR 321.178758
PLN 4.299905
PYG 6873.802279
QAR 4.213541
RON 5.244583
RSD 117.953626
RUB 94.679224
RWF 1693.738704
SAR 4.370455
SBD 9.325039
SCR 16.735107
SDG 694.263698
SEK 10.961095
SGD 1.477777
SLE 28.445176
SOS 694.263682
SRD 43.778814
STD 23929.673396
STN 24.712399
SVC 10.11514
SZL 18.781467
THB 38.210709
TJS 10.664099
TMT 4.058036
TND 3.366711
TRY 55.144784
TTD 7.835505
TWD 37.286072
TZS 3060.872603
UAH 51.775757
UGX 4306.406038
USD 1.156136
UYU 46.534057
UZS 13815.821213
VES 873.763846
VND 30295.956222
VUV 137.592149
WST 3.154418
XAF 657.83219
XAG 0.018216
XAU 0.000266
XCD 3.124515
XCG 2.083439
XDR 0.818768
XOF 656.685424
XPF 119.331742
YER 275.626884
ZAR 18.667336
ZMK 10406.612213
ZMW 21.818913
ZWL 372.275202
La lucha de 30 años de un hombre para salvar a los chimpancés huérfanos de Sierra Leona
La lucha de 30 años de un hombre para salvar a los chimpancés huérfanos de Sierra Leona / Foto: PATRICK MEINHARDT - AFP

La lucha de 30 años de un hombre para salvar a los chimpancés huérfanos de Sierra Leona

Bala Amarasekaran nunca pensó que administrar su reconocido santuario para chipancés huérfanos en Sierra Leona fuera realmente un trabajo, al cual llegó después de varios giros del destino.

Tamaño del texto:

En el Santuario para Chimpancés Tacugama, situado en un parque nacional no muy lejos de la capital, Freetown, acaricia la nariz y las mejillas de un joven simio, susurrando palabras de aliento.

Los chimpancés son más que el trabajo de la vida de Amarasekaran, son su familia. Lucha por ellos desde 1995, los alimenta y resguarda de incontables peligros en el oasis que creó.

"Nunca siento que vengo a trabajar porque los chimpancés son parte de mi vida. Es mi pasión, vengo a ver a mi familia", explica a la AFP.

Amarasekaran resguardó a los chimpancés de los ataques de rebeldes armados durante la guerra civil del país, la deforestación masiva e incluso la pandemia del ébola.

El Santuario de Tacugama se convirtió en el principal destino ecoturístico de Sierra Leona y un modelo de conservación ambiental en África occidental.

Los pequeños simios que visita Amarasekaran son aún tímidos, recién llegados tras vivir experiencias traumáticas, y en espera de ser incluidos en un grupo más grande.

Los huérfanos, parte de una supespecie gravemente amenazada, suelen llegar desnutridos o heridos de bala o machete, a veces después de ser vendidos por cazadores furtivos.

El santuario situado en el Parque Nacional de la Península Occidental, será su hogar para siempre. Allí son rehabilitados antes de ser liberados en las decenas de hectáras de área silvestre protegida, que alberga numerosos primates.

- Por accidente -

Amarasekaran, de 64 años y contador de formación, nunca se imaginó dedicarse a proteger simios. "Todo ocurrió por accidente", relata, quien llegó a Sierra Leona a los 17 años junto a su madre desde Sri Lanka.

En 1988, mientras viajaba por una zona rural con su esposa, Sharmila, la pareja recién casada se sorprendió al descubrir un chimpancé bebé atado a un árbol en una aldea, desnutrido y deshidratado.

"Nos lo llevamos, de lo contrario habría muerto y lo cuidamos como a un niño", detalla. Bruno, como fue llamado, vivió con Amarasekaran durante casi siete años hasta que se construyó el santuario.

La pareja quedó sorprendida por las emociones del simio y descubrió que los chimpancés tenían "el mismo tipo de necesidades de afecto" que los humanos, comenta Amarasekaran.

Esto incluye "celos y amor", y el hecho de que "pueden enojarse sin razón", añade.

La familia creció a medida que los Amarasekaran acogieron hasta siete chimpancés a la vez antes de que se abriera el santuario. A veces se escapaban de la casa, causando daños en las propiedades de los vecinos o robaban pan a los transeúntes.

"Yo era el enemigo públic", relata Amarasekaran, quien encontraba facturas de reparaciones de parte de sus vecinos al regresar a casa.

– Numerosos desafíos –

Tras una reunión decisiva con la reconocida primatóloga Jane Goodall, invitada a Sierra Leona en 1993, Amarasekaran consiguió financiación de la Unión Europea y recibió luz verde de su propio país para abrir el primer santuario de chimpancés rescatados.

Los donantes le pidieron que asumiera el cargo de director, dada su experiencia.

En ese momento pensó dedicar uno o dos años al proyecto, capacitar personal y luego entregar el santuario. Pero terminó pasando ocho horas seguidas en el bosque con los chimpancés, llevándolos a hacer caminatas.

"No me di cuenta de que se convertirían en una parte muy importante de mi vida", relata.

Gracias a Amarasekaran y su campaña de concienciación, el gobierno declaró al chimpancé como "animal nacional de Sierra Leona" en 2019.

A lo largo de los años el santuario afrontó muchos desafíos. Durante la guerra civil, que asoló el país entre 1991 y 2002, fue atacado dos veces por rebeldes y completamente saqueado.

Después de que Amarasekaran negociara con ellos, perdonaron la vida del personal y de los chimpancés, dijo, pero hubo escasez de alimentos.

Luego la epidemia de ébola representó una amenaza existencial tanto para los humanos como para los simios. El centro cerró durante un año y los cuidadores se mudaron dentro del recinto.

El mismo sistema se aplicó durante algunos meses en la epidemia de Covid-19.

– Hasta el "último aliento" –

Hoy en día Amarasekaran y sus equipos están involucrados en la protección ambiental en todo el país. Trabajan con unas cien comunidades para promover medios de vida más sostenibles, incluyendo la construcción de escuelas, la mejora del acceso al agua y la ayuda en agricultura y ganadería.

A cambio los habitantes de las aldeas "tienen que proteger el medio ambiente y a los chimpancés en su bosque", detalla Amarasekaran.

"Funciona bien", afirma. Su objetivo es proteger a los chimpancés en estado salvaje y evitar que necesiten el santuario.

Amarasekaran se mantiene humilde a pesar del colosal trabajo que realizó y de la fama que alcanzó incluso tan lejos como Sri Lanka.

Pero ante el alarmante aumento de la deforestación y la ocupación ilegal del parque nacional donde se encuentra el refugio, toma medidas drásticas. Desde finales de mayo mantiene cerrado el santuario como forma de protesta y forzar al gobierno a actuar.

Sin embargo hasta ahora no obtuvo respuesta y las consecuencias para el santuario —que depende del dinero del turismo y de donaciones— pesan sobre Amarasekaran.

Además prepara a su equipo para que asuma la responsabilidad operativa, aunque está seguro de seguir involucrado "hasta el último aliento".

Busca que los cuidadores formen sus propios vínculos con los chimpancés. Es fácil desarrollar una relación especial con algunos, al igual que ocurre entre humanos. Amarasekaran tuvo una conexión particular con Bruno, Julie y Philipp, ya fallecidos.

Hoy en día le gusta visitar a Mac, Mortes y Abu. "Estos son mis amigos", insiste.

T.L.Marti--NZN