Zürcher Nachrichten - Un día como cualquier otro en Kiev, bajo los ataques rusos

EUR -
AED 4.126854
AFN 73.041992
ALL 91.264799
AMD 406.843082
ANG 2.011211
AOA 1030.448522
ARS 1702.716467
AUD 1.613608
AWG 2.024095
AZN 1.914779
BAM 1.955046
BBD 2.266626
BDT 138.436605
BGN 1.964067
BHD 0.425636
BIF 3368.300856
BMD 1.123717
BND 1.439645
BOB 13.138932
BRL 5.691742
BSD 1.125366
BTN 106.809804
BWP 15.418053
BYN 3.388993
BYR 22024.845083
BZD 2.263427
CAD 1.590902
CDF 2599.722726
CHF 0.928113
CLF 0.027959
CLP 1100.405577
CNY 7.519017
CNH 7.51396
COP 3566.624364
CRC 511.402753
CUC 1.123717
CUP 27.009582
CVE 110.222488
CZK 24.323187
DJF 200.402705
DKK 7.474068
DOP 69.033374
DZD 150.380998
EGP 60.152199
ERN 16.855749
ETB 183.8243
FJD 2.548196
FKP 0.843071
GBP 0.845122
GEL 2.910865
GGP 0.843071
GHS 13.141931
GIP 0.843071
GMD 82.597496
GNF 9900.18153
GTQ 8.598684
GYD 235.449188
HKD 8.819097
HNL 30.211348
HRK 7.533176
HTG 147.373159
HUF 363.309245
IDR 20286.455525
ILS 3.47751
IMP 0.843071
INR 106.714312
IQD 1706.041985
IRR 2018057.337243
ISK 136.172409
JEP 0.843071
JMD 178.891002
JOD 0.79676
JPY 177.564121
KES 146.193614
KGS 98.269447
KHR 4574.235731
KMF 494.435691
KPW 1011.344884
KRW 1499.869907
KWD 0.349274
KYD 0.937838
KZT 509.263579
LAK 25322.23329
LBP 100778.729946
LKR 372.726241
LRD 191.875994
LSL 18.499065
LTL 3.318043
LVL 0.679725
LYD 7.227212
MAD 10.933383
MDL 20.189213
MGA 5065.046427
MKD 61.621233
MMK 2359.884999
MNT 4041.433513
MOP 9.097991
MRU 44.990647
MUR 53.07356
MVR 17.373083
MWK 1951.447333
MXN 20.780783
MYR 4.588364
MZN 71.80968
NAD 18.499065
NGN 1495.90318
NIO 41.414027
NOK 10.594067
NPR 170.896086
NZD 1.985892
OMR 0.429724
PAB 1.125366
PEN 3.871007
PGK 5.110029
PHP 70.778456
PKR 311.536341
PLN 4.369291
PYG 6427.520924
QAR 4.113613
RON 5.315858
RSD 117.384725
RUB 94.543535
RWF 1661.059334
SAR 4.217125
SBD 9.062378
SCR 15.625873
SDG 675.919657
SEK 11.138733
SGD 1.440721
SHP 0.84812
SLE 27.733742
SLL 23563.779889
SOS 643.151938
SRD 42.470311
STD 23258.664553
STN 24.490554
SVC 9.847202
SYP 14610.562695
SZL 18.491868
THB 37.582744
TJS 10.3705
TMT 3.944245
TND 3.357305
TOP 2.70564
TRY 55.639483
TTD 7.640053
TWD 36.468653
TZS 2973.852994
UAH 50.478331
UGX 4648.2072
USD 1.123717
UYU 45.302527
UZS 13566.767338
VES 987.646423
VND 29098.079133
VUV 134.155867
WST 3.132725
XAF 655.957
XAG 0.019723
XAU 0.00026976363
XCD 3.036901
XCG 2.028218
XDR 0.794526
XOF 655.957
XPF 119.331742
YER 265.36608
ZAR 18.534623
ZMK 10114.801761
ZMW 22.53031
ZWL 361.836282
SSP 6462.241271
MXV 2.346356
Un día como cualquier otro en Kiev, bajo los ataques rusos
Un día como cualquier otro en Kiev, bajo los ataques rusos / Foto: Tetiana DZHAFAROVA - AFP

Un día como cualquier otro en Kiev, bajo los ataques rusos

La alerta aérea termina a las 8H15 con una explosión a lo lejos, lo que permite a Anastasia Zhmutska llevar por fin a su hijo de 14 años, Orest, a la escuela en Kiev, capital de Ucrania.

Tamaño del texto:

Anastasia, de 44 años, tiene tres hijos, trabaja en un hospital y dispone de poco tiempo para sí misma. Desde finales de verano, Rusia le "añadió algunas tareas más", dice con ironía sin lograr disimular su cansancio.

Las alertas aéreas y explosiones interrumpen sus noches y marcan el ritmo de sus días, mientras Moscú intensifica los ataques con drones, que desde enero causaron la muerte de más de 190 personas en Kiev, según las autoridades locales.

Ya sea para llevar a sus hijos a la escuela o estar pendiente del mayor, de 19 años, organiza sus horarios en función del riesgo.

La noche anterior llevó a su hija de cinco años a una residencia secundaria con su padre, lejos de los ataques.

En la escuela, revisa su bolso y examina dos baterías portátiles que recargará en el trabajo, donde "siempre hay electricidad".

Después de los supermercados y las gasolineras, Rusia ataca ahora la red eléctrica, lo que provoca cortes de luz.

"Las tareas se complican" cada día, cuenta Anastasia a la AFP. "Pero hay que resolverlas".

- Noches sin dormir -

Anastasia se despide de Orest en la escuela con un beso y parte al hospital.

El joven se acomoda en su pupitre, mientras el aula se va llenando poco a poco de rostros cansados tras otra noche sin dormir.

Nadia Sherikor, profesora de literatura, reconoce que los ataques rusos afectan la calidad de las clases. "Kiev no duerme", sostiene.

A las 9H00 guardan un minuto de silencio en memoria de quienes murieron desde 2022. Los niños permanecen de pie, con las manos sobre el corazón, mientras el himno nacional de Ucrania suena por los altavoces.

La clase se reanuda entre dos sesiones de estiramientos para ayudar a los estudiantes a sobrellevar la ansiedad.

A las 10H44, alerta aérea: drones rusos se acercan a Kiev. Entre risas y gritos, los alumnos cruzan el patio y se adentran en un sótano que se extiende bajo la escuela.

Apretados en un estrecho pasillo, todos encuentran un rincón en la mesa donde apoyar sus cuadernos.

Orest está acostumbrado a los refugios antiaéreos y a las explosiones, pero en los últimos meses se volvió más ansioso. "Me guardo todo para mí", dice.

En la calle, el motor de un dron ruge sobre la escuela, el fuego antiaéreo crepita y un hombre levanta la mirada hacia el cielo. El dron desaparece y una detonación resuena a lo lejos.

- Al límite -

En el hospital, Anastasia conversa con sus colegas sobre qué conservas comprar y cuánta agua almacenar.

"Siempre estoy pensando en cómo organizarme y lo más difícil es tomar decisiones", explica. "Cargo con estas responsabilidades todo el tiempo".

No pierde de vista su teléfono y alterna entre los grupos WhatsApp de la escuela, los canales Telegram que monitorean los drones rusos y la ubicación GPS de Orest.

A las 14H00, el adolescente sale de la escuela para ir a su entrenamiento de gimnasia antes de que los cortes eléctricos paralicen el transporte público. Sueña con convertirse en atleta olímpico.

"Antes de que me escriba, ya comprobé su itinerario, las alertas y si funciona el metro", relata.

El estado de alerta permanente de Anastasia alcanzó otro nivel el 14 de octubre, cuando un dron ruso impactó contra un centro empresarial situado entre la escuela y su casa.

Un estudiante que esperaba el autobús resultó gravemente herido y fragmentos de la explosión cayeron sobre su edificio.

A las 18H00 toma el autobús. La familia se reúne en su segunda vivienda, al otro lado del río Dniéper, que atraviesa Kiev. "Es un lugar tranquilo, pero llegar hasta allí es toda una odisea", precisa.

Se forman embotellamientos al acercarse al Puente Sur, cerrado desde que drones rusos impactaron contra él la semana anterior.

En plena hora pico, el tránsito es caótico y Anastasia tardará dos horas en recorrer 15 kilómetros. "Siento que las cosas no podrían ser más difíciles de lo que son ahora, pero sé que lo serán", afirma.

Envía un último mensaje antes de que su teléfono se apague, pidiéndole a su hija que la espere antes de acostarse. Lleva en el bolso la golosina que le había prometido.

Al preguntarle qué la llevaría a abandonar Kiev, Anastasia guarda silencio durante varios segundos. "Ya me hice esta pregunta varias veces. Y no sé cuál es la respuesta", sentencia.

P.E.Steiner--NZN